El efecto Trump sorprendió a todos: el temblor que provocó sobre los mercados emergentes ya dejó pérdidas de hasta 15% para los bonos argentinos. Y castigó con mayor dureza a aquellos gurúes que, con una buena cuota de confianza en sí mismos, habían considerado inicialmente que las turbulencias serían pasajeras -similares las que generó el "Brexit", a mitad de año- y habían recomendado a sus clientes "oportunidades de compra" en algunos activos fuertemente golpeados.
La salida de los mercados emergentes continuó y el escarmiento sobre los bonos argentinos más largos fue aún peor. Desde entonces, sólo un bono en dólares del mercado local resultó ileso: el Bonar X, que tiene vencimiento en abril de 2017, resistió la embestida y ya registró una ganancia del 2% (en pesos). El resto de los títulos locales quedó en rojo: el Bonar2024 cayó 3%, el Discount, 7% y el Argentina 2046, 15%.
El buen rendimiento del Bonar X tiene un secreto: la ley de blanqueo de capitales lo incluye, en un artículo, como una vía que pueden elegir los blanqueadores para ahorrarse una parte de la penalidad. Concede pagar 10% de "alícuota", en vez del 15%, cuando la operación se realice en el primer trimestre del año próximo, siempre y cuando ese impuesto sea abonado con el Bonar X o el Global 2017. Para gozar de este beneficio, en el mercado prefieren recurrir hoy al primero de estos dos títulos, dado que el segundo tiene menor liquidez.
El artículo fue incluido por el Gobierno en un intento por rescatar la mayor cantidad posible de deuda que le vence el año próximo. "Se podrá optar por abonar el impuesto especial mediante la entrega de títulos Bonar 17 y/o Global 17, expresados a valor nominal, a una alícuota de 10%, hasta el 31 de marzo", dice la Ley 27.260.
Significa que, por ejemplo, quien blanquee u$s1 millón a partir del 1 de enero, podrá elegir entre pagar u$s150.000 en efectivo o u$s100.000 en Bonar o Global. Al recibirlos, el Estado considerará cada título a su valor nominal: u$s100. Por lo tanto, con el precio actual del Bonar X, de u$s103,25, al "blanqueador" le alcanzará comprar u$s103.250 de este título para evitar pagar los u$s150.000 que le corresponderían en efectivo.
La pregunta que buscan ahora responderse en las mesas es ésta: ¿Hasta qué precio estarán dispuestos a abonar por estos dos bonos quienes pretendan ahorrarse con ellos una parte de la penalidad? En la teoría, y desde el punto de vista económico, cualquier cifra menor que u$s150 sonará hoy "razonable". Pero, se entiende, se trata de un caso extremo que difícilmente pueda plasmarse en la realidad. Otras fuerzas contrapuestas del mercado, como la mayor oferta de quienes busquen desprenderse del título para evitar un eventual desplome a fin de marzo, le impondrán un techo sensiblemente más bajo. Como sea, el Bonar X parece haber sido hasta ahora la opción más acertada para mantenerse protegido frente al efecto Trump. La llamada "estrategia del bicho bolita", tal como fue dada a conocer en estos días, no resultó con otros títulos .