Atento a la suba que se percibió en las expectativas de inflación del mercado para 2017, el Banco Central resolvió ayer tomarse una primera pausa, después de cuatro semanas seguidas, en la baja de tasas de interés que venía llevando adelante. El organismo dejó sin cambios los rendimientos de las Lebac más cortas, que sirven de referencia a toda la economía, y que se ubicaron en el 24,75% anual. Pero, así y todo, terminó por convalidar una expansión de casi $19.000 millones, en un momento de turbulencias cambiarias y caída de la actividad.
La decisión, algo esperada por los inversores, tuvo lugar luego de que las expectativas de inflación del mercado para los próximos 12 meses subieran en noviembre al 20,5%, desde el 19,8%.
Las propuestas alcanzaron un nivel de $78.265 millones, adjudicándose $78.030 millones, lo que implica la renovación parcial del vencimiento que era de $96.765 millones y una baja en el stock en circulación por $18.735 millones, generando una expansión de la base monetaria de $21.242 millones. Asimismo, en la última semana el BCRA absorbió $2.663 millones mediante operaciones en el mercado secundario, por lo que se registró un efecto expansivo total por operaciones de Lebac de $18.579 millones.
La última vez que se había registrado un efecto expansivo de gran magnitud había sido hace tres semanas, cuando el BCRA había recortado la tasa 50 puntos básicos al 25,75%. En esa oportunidad la inyección de dinero había llegado a los $27.428 millones.
El Central había iniciado un ciclo bajista de tasas hace más de un mes, pese a que no se habían reflejado claras señales de desaceleración inflacionaria, y en momentos de fuerte volatilidad en los mercados internacionales luego del sorpresivo triunfo electoral de Donald Trump en EE.UU. En ese marco, la entidad que conduce Federico Sturzenegger había convalidado bajas de 50 puntos básicos semanales, por lo que los rendimientos pasaron de 26,75% al 24,75% anual para el plazo de 35 días.