Para protegerse del "efecto Trump" y de las dudas que genera una política monetaria más laxa del Banco Central, a partir de noviembre, los argentinos prefirieron pasar a dólares una buena parte de los ahorros que tenían en pesos y a plazo fijo. Los bancos sufrieron en 30 días una pérdida de casi $ 8.000 millones en plazos fijos del sector privado en moneda local. El descenso refleja el poco atractivo que empiezan a ver sus clientes por los rendimientos en pesos y es el primero registrado durante el nuevo Gobierno.
En el sector se hace cada vez más notoria una dolarización de la cartera de los ahorristas. El fenómeno empezó con la consagración del candidato republicano, a principios de noviembre, pero se vio agravado con la baja de tasas de interés del Banco Central, en un contexto de poca actividad. Los bancos sufrieron en noviembre un retiro de depósitos en pesos y percibieron, a la vez, un aumento en las tenencias de divisas de los individuos. El dinero en dólares, en cajas de ahorro y plazos fijos, aumenta ahora a un ritmo de u$s 80 milones por día. Detrás de este incremento está la compra de dólares que hacen los clientes por ventanilla y por homebanking. El dólar se encareció un 6% desde la noche de la elección de Trump y se ubica ya por encima de los $ 16.
Sucede que la baja de tasas que promueve el Central, con leve aceleración de la emisión de pesos (del 19,5% al 21,5% anual) y floja demanda de crédito de empresas provoca un exceso de pesos en los bancos. Frente a esto, las entidades ven pocos incentivos para captar efectivo y bajan las tasas.