Por Carlos Burgueño - El Gobierno comenzará a preparar hoy, más precisamente este mediodía, las nuevas pautas para el próximo proyecto de Ganancias que tratará el Congreso; y que, en teoría, debería servir de consenso para el régimen que regirá en 2017. Los principales técnicos fiscales e impositivos del macrismo comenzarán a trabajar en los lineamientos de la nueva propuesta, pero con una lógica diferente a la que se trató hasta ayer. En lugar de pelear por los mínimos no imponibles, los nuevos impuestos y las escalas vigentes; lo que buscará el Gobierno es la meta fiscal aceptable para poder absorber en el 2017 con los cambios en Ganancias; en un número consensuado además con las provincias. Según los números oficiales, la pérdida en el proyecto original del macrismo que no prosperó hubiera sido de $27.000 millones. La idea es definir el nuevo número, y luego comenzar a trabajar sobre el impuesto. Entre lo que el Gobierno avalará del proyecto aprobado por Diputados, se incluyen los viáticos (con una reglamentación que debe quedar a cargo del organismo recaudador), los alquileres (hasta $40.000 por año), una suba de los intereses de los créditos hipotecarios (hoy son $20.000 anuales) y los gastos de estudio (hasta los 24 años). También permanecerían los beneficios para los habitantes de la Patagonia y un tratamiento especial para los aguinaldos. Además no tendría modificaciones la suba de las tablas del monotributo, que pasaría a $600.000 anuales de facturación para el sector servicios y de 900.000 para los bienes.
El Gobierno negociaría las escalas y las tablas del nuevo impuesto, sobre el criterio de liberar a los sueldos de$28.000 de bolsillo mensuales como base. En este caso, las nuevas escalas dependerán del cálculo final de costo fiscal al que lleguen las discusiones con los gobernadores y los legisladores que designe la oposición.
También el Gobierno está dispuesto a discutir el nuevo impuesto al juego, incluyendo un tributo a las apuestas, un cargo a las tragamonedas habilitadas. En este caso se discute si se impone un costo fijo anual (40.000 por máquina), o el 10% total de la facturación del aparato.
En el Gobierno aseguran que habrá firmeza en no aceptar cuestiones por motivos fiscales, y otras que directamente son definidas en el macrismo como inaceptables. Entre las primeras está el alcance de Ganancias para los jubilados. Para el Gobierno, estos ingresos son definidos como "sueldos definidos" y deben estar alcanzados por el impuesto. En todo caso se podría discutir el alcance, pero desde el Ejecutivo están dispuestos a defender que un jubilado que cobre $60.000 deba tributar. El Ejecutivo quiere discutir también los impuestos "a la renta financiera" propuestos por la oposición. Según el criterio oficial, grabar los plazos fijos, las Lebac y los Fondos Comunes de Inversión sólo provocaría una estampida de inversores hacia otras opciones, por cuestiones directamente vinculadas a la rentabilidad financiera. Se podría discutir la manera de gravar la distribución de dividendos en las Ganancias, y se dejará a criterio de la negociación entre gobernadores y los legisladores qué destino tendrá la imposición de retenciones al sector minero.
Dos cuestiones serían impracticables para el Ejecutivo. La primera es la fórmula de indexación anual de Ganancias. Según el Gobierno, su aplicación es utópica. Los contribuyentes, que, en teoría, deberían completar un Excel de 28 pasos, actualizables mes a mes, para determinar su impuesto final. Tampoco está dispuesto el Gobierno a aplicar el tributo a "los bienes improductivos", por imposible de fiscalizar. Aclara el Ejecutivo también que el tributo al dólar futuro, sólo podría ser aplicado a las operaciones de 2017, las que al estar alcanzadas directamente dejarían de ejecutarse; mientras que es imposible avanzar sobre las de este año por el criterio de no poder i