Por Florencia Donovan - La victoria de Donald Trump en los Estados Unidos ensombreció el panorama para los países emergentes, y según advierten algunos economistas la política del Gobierno podría no estar tomando nota de ello. "Estamos dependiendo toda la región de las tasas de interés de los Estados Unidos", afirmó Guillermo Calvo, al participar ayer de una conferencia sobre Desarrollos Económicos y Financieros, organizada por la Universidad Di Tella y el Banco Ciudad. La suba de tasas que comenzó cuando fue electo Trump, pero que podría exacerbarse en los próximos meses, les quita atractivo a los mercados emergentes como la Argentina y les encarece el costo de su endeudamiento. De hecho, ayer la Reserva Federal norteamericana subió la tasa de referencia en 25 puntos, el segundo ajuste en una década, y anticipó que prevé tres alzas en 2017. Según Calvo, profesor de la Universidad de Columbia, en el último tiempo la región que había sido favorecida con fuertes flujos de capitales hoy ya los está empezando a ver caer, "todavía lentamente", pero, alerta, podrían caer más, sobre todo si China no logra repuntar su economía. "El mensaje [para la Argentina] es no hacer daño, porque de golpe las cosas pueden empeorar y hay razones para que esto suceda", advirtió. En particular, dijo, la victoria de Trump profundizó la reticencia de China a devaluar su moneda. El gigante asiático no ha logrado en los últimos años revertir el deterioro de su tasa de crecimiento, pese a sus políticas de fuerte expansión del gasto."China es un caso súper keynesiano: le ponen dinero y no hacen las reformas. Ahora que viene Trump, no quieren devaluar; pierden reservas y ponen controles a la salida de capitales. Todos conocemos ese tipo de escenarios: no están lejos de una crisis de balanza de pagos", advirtió Calvo. Al mismo tiempo, expresó, el flamante gabinete de Trump está formado por hombres de Wall Street que "saben qué va a pasar pasado mañana para hacer grandes diferencias enconómicas", pero tienen poca visión de largo plazo.
En la dirección contraria Para Roque Fernández, ex ministro de Economía en el gobierno de Carlos Menem, en este contexto la Argentina debería estar adoptando una estrategia económica distinta a la aplicada hasta ahora. El déficit fiscal y el endeudamiento, afirmó, ponen al país en riesgo de no poder navegar futuros coletazos externos. "Tenemos que ser conscientes de que agravamos estos problemas cuando aparecen", dijo Fernández. "Nos concentramos en ver qué pasa en la Argentina, frente a una situación en la que deberíamos estar preocupados por lo que se puede venir; estamos aumentando el deficit y el endeudamiento", afirmó. Según el economista, para anclar las expectativas el Gobierno debería ir en la dirección contraria: bajar impuestos y reducir el déficit fiscal. "Y si en algún momento tiene que haber una fluctuación cambiaria, no hay que entrar en pánico de que vamos a entrar en una espiral inflacionaria", dijo. Pese a la defensa insistente del Gobierno de un gradualismo fiscal, entre las recomendaciones que durante el encuentro también hizo el Comité Latino Americano de Asuntos Financieros (Claaf) -del cual participan varios economistas y ex ministros de la región- para enfrentar el nuevo escenario mundial, se destaca la "prudencia fiscal". El Claaf advirtió en un documento presentado durante el encuentro de ayer sobre el creciente endeudamiento que hubo en la región, no sólo público, sino también del sector privado. Y llamó a aprovechar que las tasas de interés están aún muy bajas en términos relativos para mejorar los perfiles de deuda y reducir la vulnerabilidad ante el contexto externo. También destacó la importancia de no "ceder a la tentación" de cerrar la economía, sino de impulsar más que nunca la integración regional. Por su parte, la economista de Harvard Kennedy School, Carmen Reinhart, sostuvo que "la recuperación de niveles previos a la crisis económica global de 2008/2009 por parte de los países desarrollados va a implicar muchas políticas heterodoxas y un nivel considerable de esfuerzo de los bancos centrales para mantener bajas tasas, aunque esto implique tener riesgo de inflación". La fed subió la tasa y se esperan tres alzas en 2017 La Reserva Federal de Estados Unidos subió finalmente ayer las tasas de interés de referencia en un cuarto de punto (0,25%) y las dejó en un rango de 0,50 a 0,75%. Esta fue la segunda suba que adoptó la Fed después de haberlas bajado casi a cero en 2008. Janet Yellen, presidenta del organismo, consideró que es un "ajuste muy modesto" debido a la sólida situación del empleo, la evidencia de una inflación que se aceleró y el impacto que se espera de las políticas de Donald Trump. Por los cambios de política que se anticipan, la Fed ve tres alzas de tasas en 2017 frente a las dos que preveía en septiembre. |