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Por Julián
Yosovitch - A un día de conocerse la noticia respecto de la suba de tasas de la
Fed, las reacciones en el mercado financiero han sido dispares. El mercado
local se distanció de las plazas bursátiles de EE.UU. y Europa ya que término
cayendo 1,30%.
El sector
financiero es el que generalmente primero comienza a incorporar a los precios
los cambios de humor en el mercado financiero y fue en la rueda de ayer, uno de
los más golpeados con caídas superior al 2%. La suba de tasas de la Fed trae
más dudas que certezas a los emergentes en general y a Argentina en particular.
En el ámbito de la renta fija, también hubo caídas para la mayoría de los bonos
locales en dólares y los más largos sufrieron bajas del orden del 2%. El Bonar
2046 y el Discount Ley Argentina perdieron 2,25% y 1,20%. El Par cayó un 2,11%.
La reacción
de la bolsa local contrasta con lo que se vió en el exterior. Justamente, tras
la decisión de suba de tasas de la Fed, el dólar extendió el avance que
protagonizó en las últimas semanas, sobre todo desde la victoria de Donald
Trump. Ayer alcanzó máximos de 14 años.
A
contramano, el euro se colocó en mínimos desde 2003, cayendo debajo de u$s
1,045. Por su parte, las acciones en Wall Street mostraron nuevas subas y el
Dow Jones se encuentra arañando máximos nunca vistos en 20.000 puntos.
Este ciclo
alcista de suba de tasas es positivo para el dólar ya que los capitales
encuentran un atractivo adicional para regresar a EE.UU. y en busca de
aprovechar el mayor retorno que ofrece dicho país.
Por otro lado, el hecho de que la tasa de los bonos del Tesoro estadounidense a
10 años haya escalado por encima de 2,65% también genera un atractivo para
estos bonos que sólo pueden ser comprados en dólares, con lo cual obliga a los
interesados a posicionarse en el bono del tesoro a 10 años americano a desarmar
posiciones del resto de las monedas. Por ello es que el resto de las divisas
han venido mostrando una presión devaluatoria y continúa el ciclo de
apreciación para el dólar.
Los grandes
perdedores de la jornada han sido los metales con el oro perdiendo un 1,50% y
la plata más de un 5%. Esto se da ya que, como el metal precioso no devenga
intereses, cuando sube la tasa de interés, el oro y la plata pierden atractivo
de posicionamiento. Las mineras también perdieron importantes posiciones en
torno al 4% en la rueda de ayer.
Las dudas
se las llevan los emergentes ya que ven sus monedas devaluarse y, con un costo
de endeudamiento más caro, también les será más difícil renegociar sus deudas,
sumado a que la suba del dólar golpea sus economías no solo por la devaluación
en si misma sino porque gran parte de su endeudamiento ha sido en dólares.
Con la
caída de la moneda local de los emergentes y la suba del dólar, pagar el
endeudamiento se hace cada vez más difícil y este es un nuevo escollo en el
cual los emergentes deberán transitar y buscar superar. Por ello es que la
selectividad en cada uno de estos países será la norma de cara a los próximos
meses y años.
Un párrafo aparte debe estar centrado en la reacción en concreta que está
llevando adelante el mercado bursátil americano.
Actualmente
ocurre algo pocas veces visto y es que finalmente Wall Street está asumiendo el
hecho de que la Fed está soltándole la mano al mercado, es decir, está
permitiendo que este transite sus propios caminos sin la guía de la Reserva
Federal.
Desde 2008
a 2015 la Fed llevó adelante distintos planes de política monetaria con compras
masivas de activos financieros y fue reduciendo la compra de los mininos hasta
finalmente eliminar dicha medida como política monetaria. Se limitó a definir
si elevaba o no el costo del dinero pero, cada vez que algún miembro de la Fed
sostenía que íbamos a ver una suba de tasas, el mercado reaccionaba
negativamente, con cierto pánico y dudas de cara al futuro. De hecho, en
diciembre pasado luego de la primera suba de tasas, Wall Street supo perder más
de un 13% en el mes siguiente a la medida. Hasta el momento, la reacción que
actualmente está teniendo las acciones en Wall Street no es de pánico y veremos
si finalmente el mercado canaliza la noticia de una manera más tranquila respecto
de lo que hizo el año pasado.
Claro está
que es posible entender a la noticia como un buen disparador de toma de
ganancias que les permita a los fondos de inversión cerrar el año en máximos
históricos.
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