Por Horacio Alonso El viernes pasado viajó el último pasajero que se benefició con el mecanismo de devolución del 35% sobre el turismo que implementó la administración kirchnerista. Un hecho difícil de comprobar pero simbólico. Es que el 17 de diciembre de 2015, el flamante Gobierno de Mauricio Macri ponía fin al cepo cambiario y a la percepción que cobraba la AFIP en concepto de anticipo del Impuesto a las Ganancias, por lo que todos los pasajes y servicios turísticos al exterior comprados hasta el día anterior gozaban de ese aliciente. Como los tickets aéreos se pueden adquirir hasta con doce meses de anticipación, recién ahora se cumplió el plazo para viajar de ventas realizadas un año atrás.
La polémica medida significó un subsidio para la clase media y alta, en relación de dependencia, que podían deducir ese cargo en su declaración impositiva anual. Y si faltaba algún atractivo, para calcular los gastos se tomaba por entonces un artificial dólar oficial de $9,65 cuando el "blue" rondaba entre $14 y $15 y se autorizaba un cupo de compra mensual de dólares por persona, con un recargo del 20%, que también se podía descontarse impositivamente.
A un año de esa decisión y sin ningún tipo de estímulo, en el sector turístico reconocen una caída de hasta 40% en el nivel de actividad. En parte, por la recesión general pero, en gran medida, porque se comprara con un período en las que ventas explotaron a raíz de este estímulo al turismo al exterior. Como consecuencia de la devaluación que en un año llevó al dólar de menos de $10 a más de $16 y de la eliminación de la resolución de la AFIP, los costos de los pasajes, en la actualidad, se incrementaron en pesos entre 70% y 120%.
"La demanda año contra año cayó alrededor de 20% pero si se compara el trimestre septiembre-noviembre de 2015 con igual período de 2016, la baja llega a 40%", señaló Fabricio Di Giambattista, Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (Faevyt).
Ante la anunciada finalización de ese mecanismo, quienes podían deducir ese recargo de sus impuestos, se abalanzaron, antes del cambio de Gobierno, a adquirir las vacaciones de ese año y hasta las siguientes. De esa manera, en un par de meses se realizó la venta de casi todo un año.
Ahora hay oferta turística para casi todos los destinos, incluso para dentro de los próximos 60 días que es temporada alta. Si bien la menor demanda afecta a todo el sector, las más golpeadas son las agencias tradicionales. Los sitios de venta on line sobreviven con fuertes promociones y con planes de pago de hasta 18 cuotas pero reconocen que las líneas aéreas presionan para que lancen días de ofertas especiales con una frecuencia mayor a lo acostumbrado. "La gente está optando por destinos más cercanos y más económicos o recortando la duración de las vacaciones", admitieron en uno de los principales sitios de venta.