El primer ministro chino, Wen Jiabao, anunció este lunes que su gobierno prepara el terreno para una reforma de la tasa de cambio del yuan y que luchará contra la persistente amenaza de un recalentamiento de la economía. La nueva evaluación de la moneda china, que tiene una paridad casi fija con el dólar desde 1994, es solicitada insistentemente por los principales socios comerciales de China y tiene en vilo a los mercados. "Nuestro objetivo es instaurar un sistema flexible y administrado en función de las necesidades del mercado", dijo Wen durante su conferencia de prensa anual. "El trabajo sobre la reforma de la tasa de cambio ha comenzado. En lo que respecta al momento y a la naturaleza del proyecto, podrían ser inesperados", añadió el primer ministro chino sin dar más detalles. "Nosotros actuamos para dar bases sólidas a la reforma de la tasa de cambio. La prioridad es preservar la estabilidad y el desarrollo macroeconómicos", declaró. China debe hacer frente a un flujo de capitales especulativos que llegan para invertir en espera de un reajuste al alza de la tasa de cambio del yuan. Este dinero podría ser convertido nuevamente en divisas después de una revaluación. "Hay personas que piden insistentemente una revaluación del yuan, pero que no comprendieron los problemas que surgirán luego", advirtió Wen. El primer ministro aclaró que el gobierno tomará en consideración las repercusiones sobre China, la región y el mundo de un reajuste de la tasa de cambio de su moneda, destacando que "China es un país responsable". Por otra parte, señaló que los desequilibrios estructurales de la economía china no han sido resueltos y que persiste un riesgo de recalentamiento de la economía, fundamentalmente debido a una nueva aceleración de las inversiones en capital fijo. Luego agregó que persisten los problemas tradicionales de la economía china, como la escasez de carbón, electricidad, petróleo y medios de transporte. (AFP). |