El dólar protagonizó un buen inicio de semana con avances significativos frente al yen y el euro, con los que había perdido terreno en los últimos días. La divisa japonesa perdió terreno después de que las cifras de crecimiento económico del cuarto trimestre de 2004 pongan de manifiesto que el ritmo de expansión de la segunda economía mundial no será tan positivo como el previsto. Frente al euro, el dólar avanzó después de que las cifras de déficit comercial en EE UU y la posibilidad de ver un incremento del precio oficial del dinero en la eurozona antes de tiempo precipitaran las compras sobre la moneda única. El yen protagonizó la sesión en los mercados de divisas, con su comportamiento a la baja después de que las cifras de crecimiento económico del cuarto trimestre arrojaran un incremento del 0,5% en términos de Producto Interior Bruto (PIB), lo que sugiere que el ritmo de expansión de la economía nipona no serán tan elevado como preveían las autoridades japonesas.
La divisa no pudo aprovecharse del hecho de que las últimas previsiones apostaran incluso por cifras negativas de crecimiento, lo que finalmente no se ha dado. Así, el yen mostró su mayor caída frente al dólar de las últimas cuatro semanas, cerca de un punto porcentual, y se situó en sus mínimos del año frente al euro, al superar la cota de 140 unidades por cada moneda única.
Sin embargo, la divisa europea sucumbió frente al billete verde, con pérdidas del 0,6%, cerca del cierre de la jornada. Los expertos consideran que la reacción del euro durante la semana pasada, en la que se situó por encima de 1,34 dólares, no estaba justificada, a pesar de que algunos indicios apuntaron a una posible subida de los tipos de interés en la zona euro antes de lo previsto por los analistas.
Además, el dólar sufrió un severo castigo después de que se publicaran las cifras de déficit comercial en EE UU el pasado viernes, que reflejó un nuevo deterioro del equilibrio en la primera economía mundial. Este movimiento contrastó con las subidas que experimentó el billete verde a mediados de semana, cuando el Libro Beige de la Fed puso de manifiesto el peligro de que las empresas comiencen a trasladar costes a los consumidores, con el consiguiente aumento de la presión inflacionista.
Este punto es el que ha prevalecido durante la jornada de hoy, ante la posibilidad de que un incremento en los precios lleve a la Reserva Federal a incrementar los tipos de interés en Estados Unidos a un ritmo más elevado del llevado a cabo hasta ahora, cuando el precio oficial del dinero ha subido a ritmos de un cuarto de punto por sesión. Cerca del cierre de la sesión, el dólar se situaba en 1,3370 unidades por euro.