Por Noelia Barral Grigera - Con una velocidad pocas veces vista en el Congreso, el Senado sancionó ayer por la tarde el proyecto consensuado entre el oficialismo y parte de la oposición para reformar el Impuesto a las Ganancias y, horas después, el texto tuvo dictamen en la comisión de Presupuesto de Diputados. Así quedó listo para ser tratado hoy mismo en el recinto de la Cámara baja, adonde de no mediar sorpresas será convertido en ley. En el Senado, el proyecto fue aprobado por 56 votos a favor, dos en contra y 12 abstenciones. Los rechazos, fueron de Ruperto Godoy y Daniel Pérsico, y las abstenciones del sector kirchnerista del PJ-Frente para la Victoria (PJ-FpV), que hubiera querido convertir en ley el proyecto que hace dos semanas había consensuado la oposición en Diputados y que era más ambicioso que el actual. El acuerdo que el Ejecutivo trabó con gremios y gobernadores fue clave para llegar al escenario de ayer. Pero no lo eximió de fuertes críticas. "Desde la aprobación en Diputados, el gobierno nacional desplegó presiones de todo tipo con una grosería notable", denunció el neuquino Marcelo Fuentes (PJ-FpV). Coincidieron con él varios de sus compañeros de bloque. La santacruceña Virginia García habló de un "despliegue extorsivo de presiones". Por la Coalición Cívica-ARI, la senadora Magdalena Odarda consideró "una mala señal" que el gravamen a la renta financiera que habían incluido los diputados haya quedado finalmente afuera del texto. "Es una mala noticia", lamentó. En una línea similar, Fernando Pino Solanas (Proyecto Sur) calificó de "lamentable" la "claudicación" de no haber vuelto a gravar las exportaciones mineras.
Por el oficialismo, llovieron las críticas al proyecto que había consensuado la oposición en Diputados. Los radicales Julio Cobos y Pamela Verasay, entre otros, cuestionaron aquel acuerdo. "Claramente atentaba a la gobernabilidad", definió la senadora. Por eso, el jefe del bloque del PJ-FpV, Miguel Pichetto, comenzó su intervención valorando lo actuado por los diputados. "Los diputados plantearon un debate que estaba en el seno de la sociedad. Los tres candidatos a presidente hablaron de este tema, central en la campaña. No quiero herir susceptibilidades pero el proyecto del Poder Ejecutivo fue muy malo, muy pobre", subrayó. La mayor parte de su bloque, de todas formas, aportó los votos estratégicos para permitir la batería de cambios al texto de los diputados. El apuro con el que había sido redactado el dictamen, en la noche del martes, obligó a Cobos a leer varias modificaciones finales antes de la votación. Algunos de los errores que contenía el texto eran insólitos. El último artículo, por ejemplo, rezaba "comuníquese a la Cámara de Diputados", en vez del correcto "al Poder Ejecutivo Nacional". Una vez que la sanción en el Senado fue un hecho, con apenas horas de diferencia, la iniciativa se discutió y se aprobó en la comisión de Presupuesto en Diputados. Allí, el PJ-FpV habló en contra del texto aunque anoche aún no había decidido cómo votará en el recinto, mientras que el Frente de Izquierda se expresó en contra, y el Movimiento Evita anunció que acompañará al Gobierno. "Si bien no es lo que se prometió en campaña, es una mejora y tenemos una responsabilidad", dijo la diputada de ese espacio, Araceli Ferreyra. La sesión en la que el oficialismo intentará dar por cerrado el tema comenzará a las 11 y se prevé extensa. El debate, que hace dos semanas alteró todos los ánimos en la Cámara baja, volverá a enfrentar a los mismos protagonistas. Aunque esta vez, los votos del Frente Renovador y otros bloques afines estarán con el Gobierno. |