Los datos macroeconómicos están pesando en el mercado de divisas, y el dólar gana posiciones a un fuerte ritmo, situándose en máximos frente al euro en más de tres meses. Las previsiones de estancamiento de la primera economía de la eurozona, la alemana, unido a la esperanza de recuperación de la estadounidense ha golpeado a la moneda única en las últimas jornadas, y continúa haciéndolo en el inicio de la jornada en los mercados europeos.
En Francfort, a las 14.35, hora española, un euro se paga a 1,1065 dólares, un recorte del 0,7% respecto al cambio de ayer, de 1,1130 dólares, y lo sitúa en su nivel más bajo desde el pasado mes de abril. Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) ha fijado esta tarde el cambio considerado oficial en 1,1065 dólares. Ayer, la divisa europea perdió la cota de los 1,12 dólares en la que se había movido en las últimas sesiones.
La moneda estadounidense podría continuar durante la sesión de hoy su tendencia alcista, ya que a media jornada se hará público el índice de confianza de consumidores estadounidenses para el mes de agosto, calculado por la Universidad de Michigan, para el que se espera una leve progresión.
Las dudas de los inversores sobre la salud de la economía estadounidense, lastrada por el abultado déficit se han suavizado ante el inquietante estado de recesión de la economía alemana, anunciado ayer por el banco central germano, el Bundesbank, que confirmó que este año no crecerá mientras Alemania volverá a incumplir el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea por tercer año consecutivo. |