Diciembre cerró con un rojo comercial con Brasil de u$s317 millones, de modo que 2016 finalizó con un déficit de u$s4.333 millones, lo que implica un crecimiento del 72,2% anual. Se trata del peor resultado histórico después del récord de 2011 (-u$s 5.802 millones) y cerca del rojo del 2008 cuando fue de u$s 43.47 millones. Esto se explica por una caída de las exportaciones del 12% interanual y un incremento de casi 5% interanual de las importaciones.
En relación con la performance de diciembre, si bien las exportaciones argentinas mostraron una gran recuperación (de casi un 48% interanual a u$s 916,5 millones) impulsadas por los embarques de autos, maíz, cebada y trigo, no lograron compensar la suba de las importaciones brasileñas que aumentaron cerca del 40% interanual a u$s 1.233 millones, lo que profundizó el rojo bilateral. "Es importante remarcar que, aunque las ventas a Brasil repuntaron fuertemente en relación a diciembre de 2015, permanecieron 23% por detrás del valor enviado durante el último mes de 2014 (casi u$s1.200 millones). Cabe recordar que diciembre de 2015 (producto del freno del comercio exterior a la espera de una inminente devaluación) había sido el menor monto exportado para ese mes desde 2005", advierte la consultora Abeceb. Al respecto, hace hincapié en la tercera reducción consecutiva del comercio bilateral que en 2016 sumó u$s 22.506 millones en 2016, un 2,5% menos que en 2015, alcanzando el nivel más bajo en los últimos diez años.
Recuperación
Para el 2017, la expectativa del secretario de Comercio Exterior de Brasil, Abrão Neto, es que crezcan tanto las exportaciones como las importaciones, lo que no ocurre desde 2011 y 2013, respectivamente. "La recuperación del crecimiento económico debe elevar nuestra demanda de productos importados", señaló ayer el funcionario brasileño en conferencia de prensa. En tal sentido cabe destacar que Argentina representó para Brasil el tercer mercado de destino de sus exportaciones y el cuarto como país proveedor, cuando históricamente fue el segundo en ambos y en la última década perdió ese lugar a manos de China. Según los datos oficiales de Brasil, las ventas externas al mercado argentino representaron en 2016 un 7,2% del total exportado (en 2015 fueron el 6,7%) mientras que las importaciones desde Argentina pasaron de representar un 6% del total comprado al exterior en 2015 a un 6,6% el año pasado.
Si bien algunos analistas son optimistas respecto de 2017, vale tener en cuenta que los principales expertos en Brasil no esperan una gran recuperación, apenas un crecimiento del PBI de 0,5%, también un leve aumento de la inflación respecto de la estimada originalmente aunque por debajo de los registros de 2016 (4,9% anual) y un tipo de cambio que se mantendrá en torno a los 3,45 reales por dólar. De modo que no cabría esperar una gran demanda de productos argentinos por parte de Brasil, más allá del efecto de la paridada cambiaria. Los bancos de inversión esperan un tipo de cambio más depreciado este año en Brasil y alguna recuperación del nivel de actividad. El resultado indica superávits ligeramente menores en próximos años, pero sin comprometer la sustentabilidad externa.
Desbalance
También hay que destacar que en la histórica performance del comercio exterior de Brasil en 2016 (ver nota aparte), el mayor superávit con Argentina y con China explican, en gran parte, el récord alcanzado. El saldo con Argentina representó más del 9% del superávit total de Brasil.
Con respecto a los números finales del año pasado, las exportaciones brasileñas que más crecieron con destino argentino fueron vehículos para transporte de pasajeros, vehículos de carga, máquinas para terraplenes, tractores, aviones, óxidos e hidróxidos de aluminio, zinc en bruto y calzados. Mientras que por el lado de las importaciones brasileñas desde Argentina, las compras que más crecieron en 2016 fueron las de vehículos de pasajeros, autopartes, vehículos de carga, trigo en grano, insecticidas, productos de perfumería, ómnibus, naftas, ligas de aluminio, alcoholes, acíclicos, y celulosa.