EL AUMENTO DE PRODUCCIÓN DE SOJA, MAÍZ Y GIRASOL COMPENSARÍA MENORES PRECIOS La recuperación del precio de la soja y el maíz en las últimas semanas sumada al aumento de producción prevista permitirían que el valor de la nueva cosecha sea de u$s 11.000 millones, una cifra cercana a la de la campaña pasada. De esta manera, y si se logran los rendimientos esperados, el Gobierno podrá respirar aliviado al mantener casi sin cambios los ingresos que recauda a través de retenciones y otros impuestos.
En el último mes, la soja se recuperó un 20% pero todavía se encuentra muy por debajo del precio al que cotizaba en marzo de 2004. Y algo similar ocurrió con el maíz, aunque con valores aún inferiores.
Sin embargo, las buenas condiciones climáticas del verano y las fuertes inversiones que realizó el sector en agroquímicos y fertilizantes permitirían revertir en buena parte el escenario negativo que se esperaba por la caída de precios. La explicación está en que se proyecta alcanzar un récord de 80 millones de toneladas en la cosecha gruesa que se acaba de iniciar, un volumen muy superior a las 67,8 millones de toneladas del ciclo anterior.
Aunque sólo se trata de un cálculo estimativo porque la cosecha no se vende en un sólo momento ni bajo condiciones similares en todo el país, esto arrojaría un valor de entre 10.500 y 11.000 millones de dólares. Como viene ocurriendo todos los años, la soja será la gran protagonista, con 37,7 millones de toneladas según la última estimación de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
"Este año tendremos producción récord pero esto no es gratis. Los rindes serán 12% superiores gracias a las inversiones de los productores en tecnología", explicó Ernesto Ambrosetti, economista jefe de la Sociedad Rural Argentina. "De cualquier manera, los precios siguen siendo muy menores a los de la campaña pasada por lo que la rentabilidad va a caer 12%", aseguró.
Otro aspecto a tener en cuenta es que las buenas proyecciones no benefician a todos los productores por igual. En algunas zonas los rendimientos no permitirán compensar la caída de precios mientras que en otras, como el norte argentino, está cayendo la producción por la sequía.
Mirando a Brasil
Para las cuentas oficiales, la mejora de producción equilibrará lo que se resigna por los menores precios. Con la proyección actual, el 23,5% de retención que paga la soja y el girasol y el 20% del maíz podrían generar ingresos de u$s 2.500 millones. Además, el titular de la AFIP, Alberto Abad, podrá contar con u$s 1.000 millones que dejará la cosecha récord en las arcas fiscales por medio de otros gravámenes.
La situación todavía podría ser más beneficiosa si continúa extendiéndose la sequía que golpea a los estados del sur de Brasil. El último viernes, la Asociación Brasileña de Industrias de Aceite Vegetal redujo un 8,2% su estimación de cosecha de soja respecto de la semana anterior. Esto viene impulsando el que hasta hace muy poco era un precio bajísimo para la oleaginosa. Ayer, la soja lista para embarcar cerró a $ 510 por tonelada en la Bolsa de Rosario, todavía muy lejos de los $ 700 que se pagaban el año pasado a esta misma fecha pero por encima de los $ 426 de un mes atrás.
"El mercado está muy volátil por lo que es difícil saber qué pasará. Pero la soja indudablemente va a subir si se agrava la situación en Brasil", pronosticó una fuente del sector. |