Por Ignacio Olivera Doll - Todos los veranos son buenos para las acciones. Lo saben, mejor que nadie, los agentes de Bolsa que desde hace tiempo ya le pusieron nombre a la tendencia: "el efecto enero". En estaépoca del año, los grandes fondos rearman carteras y empiezan a tomar posición sobre nuevas inversiones. El movimiento de la manada provoca subas sostenidas para la mayoría de los papeles.
Pero, más allá de lo estacional, el 2017 podría sorprender hasta a los más experimentados del mercado local: el panel ya avanzó 11% en lo que va del año y está cerca de consagrarse, en sólo 10 días, como el mejor de los veranos de los últimos tiempos para la Bolsa.
En estos días, el dinero se trasladó rápidamente de un extremo a otro: en sólo un mes, los bonos perdieron 50% de su volumen de negocios y las acciones lo duplicaron. La menor demanda en la renta fija provocó caídas de hasta 4% en bonos en los primeros diez días del año y, como contrapartida, el atractivo en renta variable provocó ganancias de hasta 51% en el Merval.
El movimiento fue un reflejo de los inversores que intuyen que la reactivación está en marcha. Y que con este diagnóstico buscan subirse a compañías que se verán más favorecidas en un contexto de crecimiento.
Contrariamente a lo que ya se vio en las últimas dos oleadas de optimismo, el comportamiento de los inversores parece ahora más selectivo: la semana pasada fue el momento de las energéticas y las concesionarias de peaje; ahora, en cambio, avanzan en grupo las petroleras (ver aparte).
El volumen en acciones llegó ayer a los $654 millones. Este niveles no se alcanzaba desde el día de la elección presidencial de Estados Unidos, que consagró a Donald Trump. Durante esa semana, el temblor de los mercados convenció a los inversores de salir de los países más riesgosos (entre ellos, la Argentina). El tamaño de los negocios recién empezó a recuperarse pasada la Navidad.
En los bonos, la evolución fue exactamente al revés. El nivel negociado se había ubicado, hasta fin de diciembre, por encima de los $5.000 millones y con picos de hasta $8.000 millones. Pero a lo largo de enero cayó a un promedio de $3.000 millones.