Por Francisco Jueguen - DETROIT.- Recién aterrizado, valija en mano y asediado por varios llamados, Carlos Zarlenga entró en la pequeña oficina del Renaissance Center, un complejo de varios rascacielos que hace de sede mundial de General Motors (GM), y dejó enseguida su marca. "Es difícil saber exactamente en qué momento, pero va a haber crecimiento en Brasil en 2017", pronosticó el argentino, presidente de GM en Brasil. Sus palabras valen más en el contexto del arranque hoy, para el público en general, del North American International Auto Show (Naias), en esta ciudad. Pero además GM, bajo su mando, terminó primera en el poderoso mercado brasileño, tras 16 meses ininterrumpidos de liderazgo. "El auto es uno de los bienes más caros que una persona va a comprar en su vida. La confianza tiene mucho que ver. Y los índices de confianza [en Brasil] crecen desde julio (...). Además, hay demanda reprimida y una enorme baja de la tasa de interés. Las condiciones están dadas. Es dificil saber en qué momento, pero va a haber un crecimiento en 2017", afirmó el ejecutivo, que estimó que incluso podría darse antes del segundo semestre y que en 2019 se llegaría nuevamente a las 3 millones de unidades en ese país. Qué va a pasar en la Argentina "dependerá de Brasil", afirmó Zarlenga, ex número uno de GM en la Argentina hasta hace unos pocos meses, poniéndo énfasis, sobre todo, en la producción y el mercado laboral. Hoy el mercado de Brasil ronda entre 2,2 y 2,4 millones de unidades, tras una caída de más del 20% en las ventas en 2016. "Hasta 2015, el mercado argentino estaba restringido por la oferta y no por la demanda de la gente. No había necesidad de competir. El año pasado hubo competencia abierta, en donde todos vienen con sus productos. Eso no va a a cambiar mientras haya libertad de oferta. La demanda es la que es y la capacidad instalada es alta. Vamos a ver más lanzamientos", avizoró, con relación a las promociones y beneficios que hubo durante el año pasado gracias a las importaciones y a la caída de las exportaciones argentinas a Brasil. Con respecto a los precios de los autos, que subieron 30% promedio en 2016, indicó que, gracias a un mercado más competitivo, hay poco margen para que ganen impulso. "El aumento de precios de transacción estuvo por debajo de la devaluación", ratificó, y ejemplificó: "En Brasil se devaluó casi un 100% y el aumento de precios anual no superó el 6%. No sé si aún existe la capacidad de traspasar a precios el impacto de la devaluación que se veía en el pasado. En los mercados maduros eso no sirve". Zarlenga, como todo ejecutivo de GM en esta ciudad, prefirió no jugarse aún con lo que puede pasar la semana próxima, cuando Donald Trump asuma la presidencia de Estados Unidos. |