Por Ignacio Olivera Doll - El voltaje de las palabras de Donald Trump y su inminente asunción en la presidencia de Estados Unidos pusieron presión al Gobierno esta semana y lo apuraron en la gestión que ya tenía en marcha para colocar deuda en el exterior. El ministro de Finanzas, Luis " Toto" Caputo, dio la orden a sus funcionarios de acelerar la operación para sacar provecho de las actuales condiciones del mercado y evitar un posible cimbronazo en la previa del 20 de enero.
Está todo dado para que la Argentina salga airosa en su primera colocación de deuda del año en el exterior. Pero, así y todo, Caputo prefirió empezar con un monto notablemente "modesto" que sorprendió al mercado, de apenas u$s5.000 millones, y mantener el hermetismo sobre sus expectativas en cuanto a fechas, tasas y condiciones de emisión.
Según confiaron a este diario fuentes oficiales, Caputo iniciará un road show por Estados Unidos para hacer la presentación formal ante inversores y sondear la profundidad del mercado. Algunos banqueros se sorprendieron, ayer, por la premura con la que se decidió avanzar ahora el Gobierno y el monto "pequeño" que terminó por resolver para lanzar la emisión. Estiman que podría concentrarse sobre un plazo corto (¿5 años?) para alcanzar una tasa levemente superior al 5% anual.
Se descarta que la colocación podría ampliarse fácilmente si se percibe sobredemanda y buenas tasas de interés. Y que la emisión se hará en al menos tres tramos. Pero pocos creen, en rigor, que la idea sea alcanzar los u$s20.000 millones en un primer paso.
El ministro planea dedicar tiempo completo a la operación. A tal punto que no estará presente en la mega reunión de Davos (Suiza), que se iniciará este martes. El Gobierno tiene agendadas ya entre 80 y 100 reuniones bilaterales con presidentes, banqueros Centrales y CEO de multinacionales. Pero los principales representantes del país serán el jefe de Hacienda, Nicolás Dujovne, que se moverá en dupla con su jefe de Gabinete, Ariel Sigal (un ex JP Morgan con buenos contactos), y Federico Sturzenegger, que irá con su hombre de confianza, el vicepresidente segundo del BCRA, Demián Reidel (otro con buena imagen en Wall Street). Ayer, en un escueto comunicado, el Ministerio de Finanzas confirmó que los bancos elegidos para participar en la operación serán seis: el Santander, el BBVA Francés, el Citibank, el Deutsche Bank, el HSBC y el JP Morgan. Lo más sugestivo del texto fue el reconocimiento de que se están explorando otras alternativas de financiamiento, como organismos internacionales o nuevas emisiones en euros.