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Por Florencia Donovan - El mercado internacional no es el mismo hoy que
el que era en los primeros días de noviembre, antes de la victoria de Donald Trump. Consciente del cambio, el Ministerio
de Finanzas decidió adelantar en enero gran parte de los fondos que necesitará
para el año. Hoy cerró un préstamo con seis bancos internacionales por US$ 6000
millones y el jueves de la semana que viene intentará colocar en el mercado
internacional bonos en dólares por hasta US$ 5000 millones, y en pesos, por
otros US$ 2000 millones más. Entre las dos operaciones, tendrá cubierta el 65%
de sus necesidades financieras del año.
"Tenemos que reducir el nivel de incertidumbre; hoy hay que
minimizar el riesgo de financiamiento", explicó el ministro de Finanzas,
Luis Caputo. "Poder tomar casi el 65% en las primeras semanas del año es
algo agresivo, pero es bueno, porque tenemos la obligación de ser cautos este
año. Así, el financiamiento este año no va a ser el cuco que muchos
creían",subrayó.
Este año, el Gobierno debe conseguir financiamiento por US$ 20.000
millones. Si se le suman las amortizaciones con el sector privado y con
organismos internacionales de crédito esa cifra se duplica, a un total de US$
40.000 millones. Este año, el Gobierno tiene vencimientos de bonos por US$
12.000 millones; US$ 5000, de Letras del Tesoro (Letes); y otros US$ 3000
millones de deudas con organismos internacionales.
Se trata de un monto no menor, más aun considerando que el panorama
financiero internacional luce bastante más incierto que hace meses. Es por eso
que,para evitar agobiar la demanda de bonos argentinos, Finanzas optó por
buscar un préstamo bancario en lugar de financiarse todo en el mercado de
capitales. Se trata un "repo" -como se conoce en la jerga financiera
a los préstamos que tienen títulos como garantía- por US$ 6000 millones, a 18
meses de plazo y con una tasa de Libor más 290 puntos básicos (lo que hoy
arroja un interés del 3,80% anual).
"El repo reduce la necesidad de ir al mercado internacional este
año. Eso se traduce en el precio de los bonos, que subieron en cuanto dijimos
que íbamos a tener que ir al mercado por menos plata", dijo Caputo.
Los bancos que
aportarán fondos
Las entidades internacionales, que aportarán US$ 1000 millones cada una,
son Santander, BBVA Francés, Citi, HSBC, JP Morgan y Deutsche Bank. Los mismos
bancos serán además los encargados de asesorar al Gobierno en la emisión de
deuda internacional que planea hacer el jueves próximo.
La semana próxima, un equipo de Finanzas encabezado por Caputo arrancará
con un road show para seducir a inversores en Londres, Boston y Nueva York,
mientras que otro liderado por el secretario de Finanzas, Santiago Bausili,
prevé ir a Los Angeles y luego también sumarse a las reuniones en Nueva York.
Desde Finanzas señalaron que aun no tienen definidos los plazos delos
bonos que planean emitir, sólo que entre US$ 3000 millones y US$ 5000 millones
serán en dólares, y otros US$ 1000 millones o US$ 2000 millones, en pesos.
"Siempre tratamos de dejar demanda insatisfecha para que se refleje
en el mercado secundario. Así logramos comprimir el riesgo país y compensamos
la suba de tasas de afuera", explicó Caputo, quien aseguró que la semana
que viene no tomarán más dinero, aun si el mercado se los ofrece. "Desde
la asunción de Trump, al principio el spread (por el diferencial de tasa entre
los bonos argentinos y sus equivalentes del Tesoro de EE.UU.) se amplió. Ahora
estamos de vuelta en niveles mínimos. Tenemos espacio para seguir comprimiendo
tasas", apuntó.
De tener éxito en la emisión de la semana próxima, Finanzas sólo espera
tener que pedir en los mercados internacionales otros US$ 3000 millones a lo
largo del año.
Según el programa financiero que presentó el ministro, sólo US$ 10.000
millones de los US$ 40.000 millones que se necesitan vendrán de emisiones
internacionales. Otros US$ 3850 millones serán aportados por organismos
internacionales (sobre todo, BID, Banco Mundial y CAF); US$ 4500 millones
provendrán de la refinanciación de Letras del Tesoro con privados; US$ 2000
millones, de entes públicos; US$ 6000 millones serán cubiertos con el préstamo
de los bancos y US$ 14.000 millones serán de emisiones realizadas en el mercado
local.
"Hay mayor foco en el mercado local que en el internacional. Porque
queremos empujar el desarrollo del mercado local. Queremos desarrollarlo para
que las pequeñas y medianas empresas sean las que tengan acceso a un nivel de
financiamiento razonable", dijo Caputo. "Si bien nuestras tasas son
las más bajas de la historia, no todos tenemos acceso a esas tasas",
agregó.
Para fin de año, estimó el Ministro, la deuda bruta podría representar
en torno al 58% del PBI, mientras que neta será del orden del 29 por ciento, el
ratio "más bajo de América latina".
"Con la deuda hay dos riesgos -dijo Caputo-, uno de financiamiento
y otro de sustentabilidad. No hay ningún festival de bonos y la sustentabilidad
está más que garantizada. Cuando estamos emitiendo bonos la mayoría de las
veces es para cancelar deuda, no para nuevos gastos. En cuanto al riesgo de
refinanciamiento es válido, si hay un shock en el mercado internacional, puede
afectar. Estamos viendo un escenario de cambio de tasas, por eso decidimos
reducir ese riesgo lo más posible, financiando en enero gran parte del riesgo
del año".
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