Por Guillermo Laborda - A 48 horas del cierre de la nueva emisión de deuda, el equipo económico se aseguró ya una alta demanda de inversores extranjeros. Hoy seguramente se definirá en Nueva York el menú de papeles del lanzamiento aunque anoche fuentes del mercado financiero aseguraban que el ministro Luis Caputo iba a optar por un menú de tres bonos, a 5, 7 y 10 años de plazo. El modus operandi del funcionario ya es conocido en la plaza: aprovecha condiciones propicias en el mercado, efectúa anuncios para luego asegurarse la emisión de deuda a menor tasa a la inicialmente estimada. La emisión récord en abril del 2016 por u$s16.500 millones tuvo ese sello. El resultado del blanqueo, la definición del programa financiero 2017, y el acuerdo con bancos para dotar de u$s6.000 millones al país por 18 meses impulsó la reducción del riesgo argentino. Eso le permitirá bajar el costo financiero de este lanzamiento.
Tras el paso por Londres, hoy el equipo de Finanzas desfilará por Boston y mañana por Nueva York. El jueves se hará el anuncio formal de la colocación. Además de Caputo, están participando su jefe de Gabinete, Pablo Quirno, el jefe de asesores del Ministerio de Hacienda, Guido Sandleris, el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, el jefe de Asesores del ministerio, Patricio Merlani, y el subsecretario de Política Económica, José Luis Maia. Hay avidez nuevamente en mercados del exterior por los papeles argentinos. Una muestra de ello se podrá ver en la definición hoy de la colocación de deuda de Pampa Energía que oscilará entre 500 y 1.000 millones de dólares de la mano del Citi y el Deutsche Bank (el Santander y el Credit Agricole son comanagers). En el mejor de los casos, serán u$s1.000 millones a 10 años de plazo con tasas cercanas al 7,75% anual.
Como en toda operación financiera el azar juega su rol. Hasta ahora, lo hace a favor con la reducción de la tasa a 10 años en Estados Unidos, de 2,6 a 2,40%. Tras el feriado ayer en Estados Unidos, hoy al mediodía los inversores en Argentina estarán mirando la definición de la operación de Pampa para vislumbrar así el resultado de la del Gobierno argentino el jueves.
La intención del equipo de Finanzas es cerrar lo antes posible las necesidades de divisas de 2017. El vencimiento más importante que tiene por delante el Gobierno son los u$s7.000 millones aproximadamente que vencen del BONAR 17 en abril. La decisión de lanzarse a buscar fondos velozmente, en la tercera semana de enero, tiene su lógica también: es que a partir de ahora se acumulan las amortizaciones de la deuda de países emergente y quienes reciben dólares por los vencimientos de capital e intereses, no tienen siempre opciones de reinversión disponibles. De hecho en el primer trimestre, hay más vencimientos que lanzamientos proyectados entre los emergentes. En las últimas jornadas se vio a tenedores de BONAR 17 haciéndose de liquidez precisamente para ingresar en los papeles a lanzarse por la Argentina y asegurarse la reinversión a tasas atractivas. La semana pasada el mercado comenzó a anticipar el éxito de esta operación con subas de los bonos pese a jornadas complejas en emergentes. El escenario más optimista: que se llegue a los u$s 10.000 millones que es lo que contempló Caputo de financiamiento en mercados internacionales para todo el 2017.