Por Ignacio Olivera Doll - El Gobierno accederá este jueves a un financiamiento en pesos que será aún más bajo que el de su última colocación de deuda en el exterior, cuando decidió explorar por primera vez (en décadas) la alternativa de emitir deuda afuera en moneda local.
En el mercado, los bonos del Tesoro tienen hoy rendimientos de entre el 15% y el 20% anual en pesos. Esa tasas reflejan, a grandes trazos, cuál será el costo que deberá convalidar esta semana la Argentina en la parte de deuda que decida colocar en pesos: unos $ 30.000 millones (entre u$s 1.000 y u$s 2.000 millones), según las estimaciones que dio el ministro de Finanzas, Luis "Toto" Caputo, en su últimas conferencia de prensa. Los títulos serán emitidos bajo jurisdicción local y podrán ser adquiridos tanto por bancos y fondos nacionales como del exterior, en pesos o en dólares.
En la última colocación de deuda, el Gobierno logró tasas del 18% y del 22,75% en pesos para los plazos más cortos (a uno, tres y cinco años). Pero, desde entonces, los precios de estos títulos subieron hasta un 4% y redujeron sensiblemente sus rendimientos. Hoy, en el plazo de 5 años, los títulos ya cotizan con un retorno de 16,11% anual; y en el de 10 años, con uno del 15,5% anual.
Sucede que, contrariamente a lo que se ve en las proyecciones de las consultoras privadas, el mercado financiero tiene expectativas de baja inflación para los próximos años y confía en las metas que estableció el Central hasta 2019. Hoy, la inflación que está implícita en los bonos del Tesoro se ubica en el 16% anual hasta principios del 2018 (la estimación surge de dividir sus rendimientos por los que hoy mismo tienen los títulos que ajustan por CER para el mismo plazo). Esa inflación esperada por los inversores se ubica dentro de la banda de entre 12% y 17% anual que planteó como objetivo Federico Sturzenegger para 2017.
En el bono del Tesoro que es a 5 años de plazo, en cambio, la inflación implícita es del 13%. Y muestra que, hasta el 2021, la suba de precios esperada es, por ahora, mayor al 5% anual que propone lograr el BCRA para fin de 2019.
La tasa en dólares que logrará el Gobierno podría ser levemente superior a la que tuvo que convalidar en las últimas colocaciones. En el mercado creen que la operación se considerará exitosa si se concreta debajo del 7% anual para el plazo de 10 años. En su última presentación en el exterior, la Argentina accedió a un costo de sólo el 6,62% anual (para deuda en euros).
La estrategia, esta vez, será colocar el mayor monto posible en plazos cortos, menores a los 10 años, en los que la Argentina puede ostentar un mejor perfil de deuda. Con esto, se podrá mostrar que el costo de financiamiento será más bajo que el de las emisiones anteriores. Ayer, los bonos argentinos subieron cerca de 1,5%. Y el título a 10 años, que colocó el país en 2016 al resolver el conflicto con los holdouts, quedó con un rendimiento del 6,88% anual.