Por Florencia Donovan - Ingresar en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es una de las metas que se fijó el Gobierno a comienzos del mandato de Mauricio Macri. Participar del club que integran los 35 países más avanzados del mundo y que opera como brazo ejecutivo del G-20, o incluso llegar a ser miembro pleno, requiere cumplir con una cantidad de requisitos. Pero también tiene muchos beneficios. Por un lado, en materia de inversiones y nuevos desarrollos. La OCDE fue, en definitiva, la responsable en su momento de la ejecución del Plan Marshall después de la Segunda Guerra y de la refundación de Europa, mientras que en Asia se involucró en la reconstrucción de Japón y en la transformación de Corea del Sur. Por el otro, al participar de la OCDE también la Argentina podría tener un involucramiento directo en la toma de decisiones globales. Antes de reunirse con la canciller Susana Malcorra y con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, aseguró en una breve entrevista con LA NACION que el caso argentino "está claramente considerado", aunque evitó hablar de tiempos. - El Gobierno argentino expresó que ingresar en la OCDE es una de sus prioridades. ¿Cómo viene el proceso? -Está, en este momento, llevándose a cabo una discusión dentro de la OCDE para poder definir los criterios y los países que serían motivo de la próxima expansión. Y obviamente, está considerado el caso de la Argentina, que fue expresado en su momento -y por escrito- por el entonces ministro de Hacienda (Alfonso Prat-Gay) y la canciller Susana Malcorra; y ahora confirmado por el nuevo ministro y la canciller. Esto está en camino con Perú, el otro caso de América latina. Sin impedimentos - ¿Qué tiempos se manejan? -Los plazos aún no están definidos, pero estamos haciendo cosas de manera de ganar tiempo. -¿Hay algún impedimento o algo que la Argentina deba hacer puntualmente? -No hay ningún impedimento. Lo primero es observar la voluntad política del país, después hacemos un análisis a nivel técnico, que lleva dos o tres años, y eventualmente está la decisión política de los miembros de invitar a un país a ser miembro de pleno derecho. Aunque estamos a cierta distancia de ese proceso, vemos con optimismo la decisión política del Gobierno. -Ya transcurrió un año desde que el gobierno argentino inició el proceso, ¿eso significa que restan dos? -No hay tiempos fijos. El presidente Macri expresó interés desde sus primeros días, y desde entonces no hemos parado de trabajar. Hemos estado realizando numerosas gestiones, al igual que con Perú. |