El desequilibrio en las cuentas de la primera economía mundial volvió a jugar en contra de los intereses del dólar, que de nuevo se situaba en sus mínimos de más de dos meses frente al euro después de conocerse que el déficit por cuenta corriente de EEUU se incrementó por encima de lo previsto en el último trimestre de 2004 y se situó en cifras récord. El dólar venía de reaccionar positivamente a la publicación de las cifras de inversiones en activos en dólares provenientes del exterior, que se incrementó en enero por encima de lo previsto y a su mayor ritmo de los últimos dos años.
El euro se situó cómodamente por encima de la cota de 1,34 dólares, pese a que no se publicó ninguna referencia económica de interés en la zona euro. Sin embargo, el mercado sigue apostando por que el Banco Central Europeo (BCE) elevará los tipos de interés en la zona euro antes de lo previsto.
El punto de inflexión de la jornada fue la publicación de las cifras de déficit por cuenta corriente en EEUU. La cifra del cuarto trimestre de 2004 se elevó hasta 187.900 millones de dólares, mientras que las previsiones se situaban en torno a los 183.000. Los expertos aseguran que estas cifras suponen una nueva constatación de que el desequilibrio de la primera economía mundial va en aumento sin que aparezca ningún factor que pueda corregirlo.
El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, volvió a insistir ayer en que la presente situación de déficit resulta insostenible. A la vista de las cifras facilitadas ayer por el Departamento de Comercio sobre las compras de activos en dólares por los no residentes, parece que el atractivo del billete verde no está sufriendo en exceso. Pero la tendencia podría cambiar en cualquier momento.
Además, el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, aseguró en una entrevista que publica el diario italiano Il Sole 24 Ore que el crecimiento económico de la eurozona se está fortaleciendo después de que la economía alemana mostrara una cierta contracción. Estas palabras se interpretaron también como una señal de que el incremento de tipos está más cerca.
El yen también se aprovechó de la debilidad del dólar y volvió a recuperar terreno, aunque aún cotiza por encima de 104 unidades.