El Gobierno anunció ayer el régimen de "transparencia de precios" con el que pretende conseguir rebajas de entre 15% y 20% al obligar a los comercios a discriminar el valor del producto al contado (en efectivo, con tarjeta de débito y de crédito en un solo pago) y el financiado en cuotas, desde el 1 de febrero.
Según el razonamiento oficial, como en la actualidad los precios ya tienen cargado el costo financiero aunque se los pague en una sola cuota, al eliminar esa sobrecosto los valores de contado deberían bajar. Sin duda es una norma interesante aunque existe el riesgo de que la rebaja no se concrete y que , por el contrario, haya un alza para los productos adquiridos en cuotas.
El anuncio fue realizado por el ministro de Producción, Francisco Cabrera, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, en la Casa de Gobierno. Braun sostuvo que hasta el momento los costos de financiamiento del pago en cuotas están incluidos dentro del precio, y que ahora los comercios tendrán que discriminar según la modalidad en que se abone, por lo cual el Banco Central estima que la medida hará que los precios al contado "se reduzcan entre 15 y 20%".
La resolución de la Secretaría de Comercio será publicada hoy en el Boletín Oficial y establece que desde el primero de febrero los comercios deberán exhibir los precios financiados con la cantidad y monto de cada una de las cuotas, el costo financiero total y el precio de contado. Asimismo, la norma determina que se considera contado tanto el pago en efectivo, como el débito y el crédito en un pago y otros medios electrónicos.
"La medida busca evitar que los intereses de financiamiento se trasladen a quienes pagan al contado. Se transparentan todos los costos involucrados en los pagos financiados con el fin de defender los derechos de los consumidores a acceder a la información", indicó Cabrera. Los funcionarios aclararon que los planes Ahora 12 y Ahora 18 se mantienen pero deberán exhibir al cliente el costo financiero total.
Cabrera destacó que "la política de precios transparentes permitirá al consumidor tener más herramientas para decidir cómo compra, analizando si le conviene pagar de contado o financiarse en cuotas entendiendo el costo que implica".
La medida prevé sanciones por incumplimientos de hasta $5 millones basándose en las leyes de lealtad comercial y defensa del consumidor. Braun puntualizó que se prohiben las promociones "sin interés" si el producto es vendido con algún tipo de financiamiento.
Consumo
Además, sostuvo que la decisión del Gobierno se da en un contexto donde "la economía ya arrancó", y esta medida acompañará "el crecimiento del consumo durante este año". En la misma línea, Cabrera aseguró que la inflación bajó en el segundo semestre del año pasado, y la resolución tendrá como objetivo "incentivar el consumo y la competencia". Añadió que en la Argentina el consumo es muy importante porque representa alrededor del 80% del PBI.
Precisó que "hay que trabajar sobre la opacidad de los precios y corregirlo, sobre todo en el ocultamiento del costo de financiamiento que tienen los precios en cuotas". Braun evaluó también que la medida está destinada "más a comercios que venden bienes durables, no tanto a los supermercados, que no venden en cuotas".
En ese contexto, el titular de Comercio agregó que la resolución "va a redundar en una mayor competencia entre comercios lo cual va a determinar mejores precios y también una competencia entre financiadores, lo que implicará obtener una menor tasa de interés para el financiamiento".