El canciller alemán, Gerhard Schröder, ha presentado ante el Parlamento una serie de medidas destinadas a potenciar el crecimiento y la creación de empleo. Entre las propuestas destaca la de recortar el impuesto de sociedades del 25% actual al 19%.
Entre las acciones sugeridas por Schröder, que suponen un anexo a su Agenda 2010 presentada hace dos años, también se contempla una ampliación del programa de préstamos para las pequeñas compañías y la reforma de la estructura federal. Uno de los objetivos principales de las medidas es atajar el problema del paro en Alemania, que ha superado en los últimos dos meses los cinco millones de personas por primera vez desde los años 30.
Situación delicada
"Se trata de un paquete de medias sabio y necesario, teniendo en cuenta los enormes riesgos planteados por las crisis internacionales y los factores económicos externos", ha argumentado el canciller. Según Schröeder, "la situación internacional en lo que afecta a la competencia no ha mejorado, en parte como resultado de la incorporación a la Unión Europea de varios países del Este, muchos de ellos con menores niveles de imposición a las grandes compañías".
Es por ello que el mandatario alemán ha sugerido como principal acción el recorte de los impuestos a las empresas al 19% desde el actual 25%, un descenso que deberá ser financiado a través de una reducción en las deducciones.
Schröder ha encontrado en la economía uno de los mayores baches para su gestión. Para atajar este problema, puso en marcha un programa de medidas de reforma del mercado laboral y de reducción del estado del bienestar conocido como 'Agenda 2010'. El plan no ha logrado sus pretensiones y el desempleo afecta ya a 5,2 millones de trabajadores, con una tasa del 12,6%, aunque estas cifras, récord desde la II Guerra Mundial, se atribuyen en parte a cambios estadísticos que afectan el modo de calcular los datos.

