Las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) alcanzaron su mayor en casi 4 años y medio cuando, por el ingreso al país de los casi u$s 7000 millones en deuda que el Tesoro nacional colocó la semana pasada. Las tenencias de la entidad conducida por Federico Sturzenegger saltaron u$s 6748 millones el día de ayer y llegaron así a los u$s 46.632 millones, su mayor nivel desde el 2 de agosto de 2012, cuando el Cepo cambiario ya llevaba 9 meses de implementado y no lograba evitar la salida de capitales que había empezado en el año electoral previo. Según detalló ayer el BCRA, "se produjo un ingreso por emisión de Bonos Internacionales de la República Argentina con vencimiento 2022 y 2027 por u$s 6859,3 millones". Además, explicó la entidad en su comunicado diario de resumen de variables financieras, que la variación de los precios de los activos que forman parte de reservas arrojaron un saldo negativo en dólares de u$s 18 millones, mientras que pagos por u$s 23 millones también ayudaron a achicar un poco el ingreso neto de la jornada.
Las reservas del BCRA habían tocado piso el 17 de diciembre de 2015, día de la salida del cepo cambiario, según la serie que publica la propia entidad. Llegaron a los u$s 24.141 millones en ese momento, antes de empezar a escalar sobre finales del mes de enero siguiente, cuando recibieron un repo pactado con bancos internacionales por u$s 5000 millones.
La cifra de ayer supone un rebote del 93% desde su mínimo, un avance de u$s 22.491 en poco más de un año y un mes. Desde que el BCRA adoptó un régimen de tipo de cambio flexible ya no necesita a las reservas internacionales para defender el precio del dólar. Si se atiene al régimen anunciado, cualquier movimiento de entrada o salida de capitales debería ajustar rápidamente con una variación del precio del peso, es decir, con una suba o baja del dólar más que afectar a reservas internacionales.
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