El dólar avanzó terreno de forma moderado frente al euro después de que los inversores buscaran refugio en el billete verde ante los descensos sufridos por los mercados de renta variable, especialmente durante la jornada de ayer, y la incertidumbre motivada por los elevados precios del petróleo. El euro inició la sesión en las principales plazas europeas por encima de la cota de 1,34 dólares, aunque no permaneció mucho tiempo en esta situación. Durante la mañana, los inversores apostaron firmemente por el billete verde ante la incertidumbre que supone para los mercados la subida de los precios del petróleo, con lo que la divisa estadounidense volvió a configurarse como un apropiado refugio.
Bien es cierto que el dólar fue castigado en la sesión de ayer por nuevas cifras récord en el déficit por cuenta corriente de la primera economía mundial. Sin embargo, los inversores cuentan con el estímulo de la reunión que la Reserva Federal mantendrá la próxima semana, que podría deparar una nueva subida del precio oficial del dinero, que los más atrevidos apuestan por que será algo más agresiva que las últimas decretadas por el organismo emisor.
El comportamiento alcista de los precios reflejado en los últimos datos conocidos y el incremento de las cifras de déficit han llevado a los expertos a pensar que el escenario es propicio para que la FED siga elevando los tipos de interés de referencia en EE UU, lo que favoreció las alzas del billete verde.
Además, el dólar contó también con el estímulo de las cifras de paro semanal, que se conocieron una hora antes de la apertura de Wall Street. Las peticiones semanales de subsidios por desempleo descendieron en 10.000 demandas durante la última semana y los inversores acogieron el dato con optimismo, pese a que las previsiones apuntaban hacia un retroceso algo mayor.
También fueron positivas las cifras del índice de indicadores, que apuntan hacia una mejora de la situación de la primera economía mundial.
Mientras, el yen frenó su tendencia alcista frente al billete verde los últimos días y mostró descensos motivados por la incertidumbre que provoca la subida de los precios del petróleo. Japón es uno de los principales importadores del oro negro, con lo que la subida de sus precios supone un fuerte revés de cara a consolidar las cifras de crecimiento y alejar los fantasmas de la recesión.