Mostró su intención de hacer más competitivo al dólar para reducir
el déficit externo. Su arma más poderosa es Twitter. Ya acusó de
manipulación a China, Japón y la UEComo el perejil, que quiere estar en todas las salsas, hoy no existe
tema en el que Donald Trump, el recientemente electo presidente de EEUU,
no opine desde su temible cuenta de Twitter. Como nunca antes, los 140
caracteres de sus tweets están modelando (en "real time") buena parte de
las relaciones internacionales y las Finanzas mundiales, aunque pueda
sonar exagerado.
Hoy, los mercados financieros mundiales empiezan a
acostumbrarse a tener en cuenta esta nueva variable en sus decisiones de
inversión (comentarios, opiniones, amenazas y elogios vertidos en los
tweets de Trump) que, para los operadores, implica una mayor volatilidad
en el día a día. Porque muchos de sus posteos marcan la agenda
financiera internacional, pero también hay que detectar cuáles son
"alternative facts" (hechos alternativos), neologismo inventado
recientemente por su asesora de comunicación, Kellyanne Conway, para
maquillar una información falsa.
En mercados como los financieros, que se manejan en
gran medida por expectativas, y muchas veces por rumores y datos no
verificados, el impacto de la cuenta presidencial de Twitter es
significativamente alto.
Y justamente eso está empezando a ocurrir en el mercado de cambios. En
su estilo directo y para nada diplomático, Trump ha decidido convertirse
en EL vocero del gobierno estadounidense para influir en el valor del
dólar. Y todo esto a golpes de tweets y de declaraciones subidas de
tono.
"Si miran lo que hace China y lo que hizo Japón
durante años, ellos juegan al jueguito de la devaluación, mientras que
nosotros nos quedamos sentados como unos idiotas", afirmó desafiante el
presidente estadounidense hace unos días atrás.
Para David Bloom, jefe de monedas del HSBC, "si
Donald Trump fue el causante del salto del dólar desde su elección, él
es también el catalizador de su corrección en enero, gracias a sus
intervenciones verbales. En teoría, es una prerrogativa del secretario
del Tesoro la de expresarse sobre el dólar, pero para los mercados, el
cargo más alto de la jerarquía es el más escuchado e influyente. Por eso
el presidente estadounidense tiene más impacto sobre las monedas que su
secretario cuando opina sobre el billete verde".
Desde fines de diciembre de 2016, el dólar se
depreció un 3% con respecto al euro, un 5% contra el yen japonés y un 1%
frente al yuan chino, mientras que en las últimas dos semanas perdió un
4% de su valor con respecto a la libra. Como el tero, Trump "grita" en
un lugar y "pone los huevos" en otro.
"Make dollar great again"
En esta nueva retórica combativa y desafiante, el gran enemigo a
vencer es China, sin lugar a dudas. El gobierno de Trump ya anunció que
buscará declarar oficialmente a China como país manipulador de su
moneda, lo que le permitiría iniciar un proceso de sanciones y una suba
de aranceles que pondría un freno a sus exportaciones al mercado
estadounidense, hoy valuadas en unos u$s 500.000 millones.
Pero la obsesión del presidente por China viene de
lejos: desde 2011, 34 tweets de Trump incluyeron la palabra "moneda". En
28 de esas ocasiones (82% de los casos), también incluían las palabras
"China" y "manipulación". Incluso el 4 de marzo de 2013 tweeteó: "China
anunció que estaba completamente lista para iniciar una guerra de
divisas porque no teme a nuestros líderes". Ahora que Trump es
"Commander in Chief", los analistas se preguntan si se animará a ser el
primer presidente que decida una intervención unilateral para devaluar
el dólar desde 1998.
"La guerra de divisas ya empezó. La administración
Trump puso mucho más el foco en la disminución de su déficit externo que
los gobiernos precedentes", manifestó Bilal Hafeez, jefe de monedas de
Nomura.
Por supuesto, el objetivo está alineado con la
política proteccionista que ya anticipó el nuevo gobierno. Y que pasa
por encarecer las importaciones y abaratar las exportaciones ("Un dólar
débil está en línea con una política y medidas proteccionistas", según
Hafeez). Pero para los analistas, esto también debería provocar una
escalada de devaluaciones competitivas.
Para calmar las aguas, el secretario del Tesoro
Steven Mnuchin, salió a explicar que el valor fuerte de la moneda
estadounidense se debía a la salud de la economía.
"El dólar está muy fuerte, y lo que estamos comprobando es que el mundo
entero quiere invertir aquí. Nuestra moneda fue la divisa más atractiva
durante un muy largo período de tiempo". Para Mnuchin, las declaraciones
de su presidente sobre la fortaleza excesiva del dólar tenían que ser
interpretadas como un comentario "de corto plazo". ¿Otro "hecho
alternativo"?
¡Es la economía, estúpido!
El problema para el gobierno de Trump y su deseo de mejorar la
balanza comercial es que las medidas de política económica que prometió
durante la campaña van a provocar el efecto inverso, es decir la
apreciación de la moneda. Porque reducir los impuestos de manera
agresiva para impulsar la economía solo puede llevar a tener un dólar
más fuerte, ya que estas medidas provocarán más inflación, y por ende la
Reserva Federal decidirá aumentar el ritmo de subas de tasas para
contenerla.
"Un dólar fuerte es necesario para frenar las
tendencias inflacionistas, sino los mercados de renta fija van a ser
duramente afectados. Llevar adelante una política de dólar débil en un
contexto de fuertes bajas de impuestos sería muy perturbador", advirtió
Alan Ruskin, jefe de monedas del Deutsche Bank. Además, decidir una
devaluación en este contexto empeoraría aún más la tirante relación que
ya existe entre el gobierno y la Fed.
Pero, como sostuvo Steven Englander, jefe de
monedas del Citi, "las intervenciones verbales de Donald Trump pueden
continuar funcionando y tener impacto sobre los mercados durante todavía
un cierto tiempo. Luego deberían ser cada vez menos eficaces, cuando
los mercados se den cuenta de que estas amenazas tienen pocas chances de
surtir efecto". |