Un reporte del Instituto Internacional de Finanzas (IIF) analizó las
fortalezas y debilidades de los países emergentes para hacer frente a
la "tormenta Trump" y ubicó al país entre las naciones más vulnerables.
Advirtieron por el bajo nivel de reservas y la todavía frágil calidad
institucional, que puede comprometer la llegada de inversores
extranjeros.Aunque la relación comercial entre Argentina y Estados Unidos sea
baja en comparación a otras naciones emergentes, el país se verá
afectado en los próximos meses por las políticas económicas de Donald
Trump, debido a su alto déficit fiscal y sus elevadas necesidades de
financiamiento.
Así lo evidenció un reporte del Instituto Internacional de Finanzas
(IIF) que analizó las fortalezas y vulnerabilidades de los países
emergentes en un escenario de incertidumbre política y económica a
partir de la llegada del presidente republicano a la Casa Blanca.
Si bien notaron que, luego de la pausa realizada por el triunfo de
Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos, en noviembre último,
los inversores han vuelto a mirar a los mercados emergentes, atraídos
por rendimientos superiores a los de las naciones desarrolladas y una
expectativa de crecimiento económico, la entidad alertó por posibles
debilidades de las naciones no desarrolladas.
La entidad elaboró en un ránking donde evaluó cinco factores de riesgo.
Por un lado, la exposición de cada país a la economía estadounidense;
pero también, la valoración de sus activos, la necesidad de
financiamiento, el nivel de reservas y la calidad institucional.
Con estas premisas, la Argentina comparte podio con Chile, China,
Egipto, Indonesia y Ucrania como las más vulnerables al contexto
internacional. El informe advierte que el nivel de reservas del país
para poder hacerle frente a una tormenta financiera es bajo, mientras
que la necesidad de crédito externo se mantiene alta.
Al mismo tiempo, el elevado déficit fiscal aparece como una debilidad tanto para Argentina, como para Brasil, India y Egipto.
Además, el IIF alertó: "En un contexto de una elevada incertidumbre
política, 2017 puede ser un año desafiante para países con instituciones
menos robustas, especialmente Egipto y Argentina".
El estudio puso el foco sobre la incertidumbre económica global que
puede llevar a que en los próximos doce meses sea más difícil para los
emergentes fondearse en el extranjero. "Países como Argentina y
Venezuela enfrentarán mayores desafíos a partir de un endurecimiento de
las condiciones de financiación", advirtió el informe.
Pese a esto, los analistas reconocieron: "Las autoridades argentinas han
decidido pre financiar preventivamente parte de la necesidad de deuda
del país en 2017, mediante la colocación de bonos en el mercado
internacional por u$s 7.000 millones y el otorgamiento de crédito de
bancos extranjeros por otros u$s 6.000 en enero".
A pesar de reconocer como buena la estrategia del ministro de Finanzas,
Luis Caputo –que realizó su salida al mercado antes de la asunción de
Trump– los analistas que realizaron el reporte redujeron en un 30% sus
proyecciones de ingresos de capitales extranjeros al país este año. Con
todo, esperan una llegada de u$s 9.000 millones, una cifra superior a lo
que se vió en 2016.
Dentro de los otros países de la región, Chile es el que presenta, para
los analistas de IIF, un nivel más comprometido en la valoración de sus
activos. Brasil, por su parte, como tiene vínculos comerciales más
fuertes con Estados Unidos, podría verse más afectado –junto con México–
por las medidas proteccionistas de la Casa Blanca.
Por otro lado, , advirtieron que China puede resultar el país con mayor
contracción en la llegada de la inversión extranjera. Esperan que en
2017 caiga a u$s 110.000 millones el flujo de capitales hacia el Gigante
Asiático, el ritmo más lento desde 2005.
En total, prevén que el flujo de capitales extranjeros hacia los
mercados emergentes ascienda durante 2017 a u$s 680 mil millones, lo que
representa un avance del flujo total que se vió en 2015, cuando había
llegado a los u$s 262 mil millones.
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