El dólar se aprovechó de las pérdidas de las divisas de países emergentes, que están registrando un comportamiento negativo después de que los comentarios apunten a que EEUU seguirá elevando los tipos de interés, lo que reducirá el atractivo de los activos denominados en estas divisas. El euro también perdió terreno frente al billete verde. El dólar logró ganancias cercanas al 1% frente al euro en la segunda jornada consecutiva en la que se constituye como un ideal refugio para los inversores para evitar tanto las tensiones del mercado por la subida del petróleo, como los descensos en las divisas de los países emergentes, que están perdiendo terreno a pasos agigantados ante el temor de que los tipos de interés en EEUU sigan subiendo y reduzcan el spread de los bonos emergentes respecto a los americanos.
El billete verde logró incluso esquivar el efecto negativo de la publicación del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, que fue peor de lo previsto por los inversores. La posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) eleve los tipos de interés antes de lo previsto no supuso un estímulo para el euro, que acumulaba retrocesos también frente al yen.
Y eso que la divisa nipona también perdía terreno respecto al dólar. Pese a que las cifras de déficit preocupan a los inversores y las previsiones se van por encima de 1,43 unidades por dólar, los inversores siguen confiando en el dólar, al menos hasta que los precios del petróleo dejen de registrar máximos históricos y la tranquilidad llegue hasta los mercados de divisas, que castigan a los emergentes.
Los expertos prevén que si la Reserva Federal prosigue elevando los tipos de interés en EEUU, el diferencial de la deuda americana con al europea comenzará a alcanzar cotas interesantes para los inversores, lo que llevará a los mercados a apostar más por el dólar, pese al deterioro del déficit comercial de la primera economía mundial.