El dólar extendió ayer su tendencia a la baja por sexta jornada consecutiva, al ceder dos centavos, a $15,71. No obstante, el billete se desacopló del segmento mayorista, donde la divisa frenó su caída tras siete ruedas en fila y rebotó cinco centavos y medio, a $15,455 por la demanda de bancos por órdenes e inversiones.
El ascenso en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) se produjo en los últimos minutos de la jornada por una importante orden de compra que llevó el tipo de cambio al nivel del cierre, cuando cotizaba en torno a los $15,41. "Los bancos estaban comprando dólares en el MULC casi a cinco centavos por debajo del precio de referencia fijado para la suscripción de Letes que se realizó este jueves (por ayer) (establecido en $15,4587), hasta que se registró ese salto casi al final de la rueda", destacaron desde ABC Mercado de Cambios. Asimismo, hubo demanda de inversores para coberturas en divisas dada la caída del mercado bursátil ante tomas de ganancias.
En este contexto, el volumen operado se incrementó un 9%, a u$s525 millones, su máximo nivel en este año, impulsado también por clientes de los bancos de comercio exterior que adelantaron sus operaciones por el temido paro de 72 horas anunciado por el gremio La Bancaria y el feriado del lunes en EE.UU.
Por su parte, en el segmento paralelo, el dólar "blue" descendió tres centavos, a $16,28. Mientras tanto, entre los tipos de cambio implícitos, el contado con liquidación descendió el miércoles ocho centavos, a $15,48, y el dólar "Bolsa" bajó nueve centavos, a $15,41.
En el mercado de futuros Rofex, donde se operaron u$s350 millones, el 40% fue pactado en "roll-over" de febrero ($15,535) a marzo ($15,82) con una tasa de 21,6% nominal anual. El plazo más largo operado fue junio, que cerró a $16,60 con una tasa del 20,6%.
Por el lado de la renta fija, los bonos en dólares finalizaron principalmente en terreno positivo. El Argentina 2027 ( 1,52%) lideró las ganancias, seguido por el Argentina 2028 ( 1,04%) y por el Argentina 2022 ( 0,99%), entre otros. El economista Gustavo Ber destacó que "los inversores continúan en modo de 'wait and see', dado que esperan una mayor claridad del escenario externo y 'drivers' internos para reforzar sus apuestas, especialmente luego de valuaciones que ya se ubican merodeando los máximos". "Mientras tanto, los operadores siguen atentos a los resultados de las emisiones de deuda soberana y provincial, en busca de monitorear el apetito y las tasas convalidadas, a la espera de una convergencia fiscal que permita ir reduciendo necesidades de financiamiento", agregó.