Por Melina Manfredi - De a poco, los bancos vuelven a destinar su capital al crédito en lugar de invertirlo en los instrumentos del Banco Central (BCRA). Así lo indicó Gabriel Zelpo, economista de Elypsis, quien utilizó datos del BCRA para calcular el spread entre las tasas promedio de las Lebac y las correspondientes a las distintas líneas de préstamos. "Cuando el BCRA empezó a recortar las tasas de Lebac con respecto a las de créditos, comenzó a subir el spread y hubo más colocaciones al sector privado", sintetizó Zelpo. De hecho, los menores rendimientos de las Lebac empujaron hacia abajo la rentabilidad de los bancos en el último trimestre de 2016 (subió 2,8% contra 4,8% en igual período de 2015). Si bien las tasas de todo el sistema financiero acompañaron la evolución de la Lebac especialmente hasta diciembre, cuando actuaba como tasa de referencia, los bancos diversificaron sus carteras de inversión en busca de mayores rendimientos. En ese marco, las tarjetas de crédito y los préstamos personales ya se volvieron más rentables para los bancos. En el primer caso, el spread entre las tasas de tarjetas de créditos y las de Lebac pasó de ser 6,9% en marzo del año pasado a 20% en enero de este año. En el caso de los préstamos personales, la diferencia pasó de 4,9% a 16% el mismo período. Gabriel Zelpo explicó que el impacto de la baja de tasas se vio más rápido en esas líneas debido a que son de corto plazo, igual que las Lebac. Además, señaló: "En personales y tarjetas, el cambio de tendencia se observó a partir de la eliminación de una regulación del BCRA que imponía un tope a la tasa máxima que podían cobrar [una medida tomada el 17 de diciembre de 2015]. El crédito al consumo está menos regulado, mientras que los préstamos a empresas y los prendarios, tiene más más regulaciones". |