El consumo empezará a recuperarse en 2017, tras el fuerte deterioro que registró a lo largo de 2016, informó ayer Ecolatina. La consultora consideró que "la magnitud de dicha mejora va a depender principalmente del resultado de la carrera entre precios y salarios" y estimó que la desaceleración de la inflación estará afectada por dos fuerzas contrapuestas: la fuerte suba de precios regulados y la apreciación cambiaria.
Durante el año pasado, el consumo privado acumuló una baja del 1,2% en los primeros nueve meses según las cifras del INDEC. Esta contracción se debió principalmente a la aceleración de la inflación, que no fue acompañada por el salario, y por el deterioro del mercado laboral (destrucción de empleo privado formal, reducción de horas extras y suspensiones). En lo que respecta a los rubros, de acuerdo con el relevamiento de Kantar Worldpanel, el consumo masivo exhibió una contracción de 4% el año pasado.
La consultora explicó que "los hogares de ingreso alto no disminuyeron su consumo masivo en relación con el nivel de 2015", pero que "los sectores más vulnerables registraron una contracción del orden del 8% anual en el volumen de compras realizado, y del 5% en el caso de aquellos de ingreso medio".
Además, a la hora de racionalizar el consumo, las familias priorizaron los bienes de mayor necesidad. Las ventas minoristas de alimentos y bebidas (-2,6% anual) o de farmacias (-3%) mostraron bajas más moderadas que otros productos de menor necesidad como, por ejemplo, los de bijouterie (-12,4%).
A su vez, ante "el retraso de la llegada de señales de recuperación, el Gobierno incrementó a fines del año pasado los esfuerzos para apuntalar el consumo", indicó. "En diciembre el Ejecutivo aplicó un paquete de estímulo navideño (bono de fin de año) dirigido a gran parte de los trabajadores formales (públicos y privados), a jubilados, y a sectores de bajos ingresos", precisó.
Las expectativas para este año son más alentadoras respecto del año pasado debido a que "hay sectores cuyos ingresos están atados a la inflación pasada, como son las jubilaciones y las asignaciones familiares", resaltó Ecolatina. "En la medida en que los precios desaceleren su ritmo de crecimiento, dichos hogares exhibirán una mejora real en su haber", agregó. "Dado que se trata de los sectores de menores ingresos, es probable que gran parte de estas ganancias se destinen al consumo", concluyó.