Desde abril el Gobierno eliminará el arancel del 35% para la importación de notebooks, tablets y computadoras ya finalizadas. Mientras que desde hoy se quitará el 12% en promedio del arancel para la importación de componentes para producir computadoras en el país. Estiman que la medida traerá una baja del 20% en los precios de lista como consecuencia de la medida arancelaria. Sin embargo, las empresas electrónicas locales salieron al cruce y aseguraron que la decisión perjudicará aún más la realidad del sector.
La medida -anunciada hace varios meses- se oficializó a través del Decreto 117 publicado ayer en el Boletín Oficial, que establece la eliminación del arancel del 35% a partir de abril para las computadoras terminadas, notebooks, all in one y PC de escritorio, mientras que en el caso de partes de computadoras alcanza a complementos de informática (impresoras, plotters, digitalizadoras) y otros bienes tecnológicos (servidores, partes de LED).
El objetivo de la medida es beneficiar de manera transversal a toda la economía al bajar el costo de un insumo básico, generando incentivos para la creación de mejores empleos, y reducir la brecha digital.
Ante esto, el representante para América Latina de la fabricante de motherboard ASRock, Hernán Chapitel, remarcó que la eliminación de los aranceles a la importación de computadoras "generará una baja del 20% en el precio al consumidor, mientras que en el caso de los insumos para esos equipos la reducción será de entre 5 y 6 puntos porcentuales". "Lo positivo es que se acabaron las especulaciones, ya está eliminado el arancel y que los consumidores van a tener acceso a una mayor variedad de productos", comentó Chapitel
Estado presente"Las familias, las pymes y los emprendedores necesitan computadoras para estudiar, crecer y desarrollarse. El Estado tiene que estar presente para garantizar el acceso a la tecnología y crear más empleo, que es el objetivo central para ir hacia pobreza cero", señaló el ministro de Producción, Francisco Cabrera, tras conocerse la noticia. El funcionario dejó claro que en esta transición no le soltarán "la mano a ningún trabajador".
"A los trabajadores los vamos a acompañar en ese camino con capacitación y herramientas concretas que benefician a los proyectos de inversión que incorporen a estos trabajadores. Estamos ayudando a crear empleos con futuro a través del Programa de Transformación Productiva", dijo
Con una versión contraria, el titular de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), Federico Hellemeyer, opinó que el impacto es "neutro", porque al anunciarse el año pasado "las empresas ajustaron sus estructuras e inversiones al nuevo escenario". "La medida es negativa, eso está claro", afirmó Hellemeyer.
Es en este marco empresarios y sindicatos del sector advirtieron por una significativa baja en las ventas y la pérdida de puestos de trabajo.
El caso más reciente que refleja la situación del sector se dio a fines de enero último, cuando la empresa Banghó despidió a unos 200 trabajadores, que fueron reincorporados como "suspendidos" y con un salario 30% menor que el que percibían.
Según la Casa Rosada, la modificación arancelaria "redundará en la disminución de los costos de fabricación de diversos aparatos y equipos electrónicos, mejorando las condiciones de competitividad y productividad, y contribuyendo al aumento de la inversión productiva en el sector y de su disponibilidad en el mercado local".