Mauricio Macri tuvo ayer su primera jornada oficial dentro de la visita que hace a España con una agenda que se transformó de una sucesión de actos protocolares en el primer impulso para resucitar la relación economico-estratégica entre la Argentina y ese país que había estado congelada durante los últimos años del Gobierno de Cristina de Kirchner. Además, tanto el argentino como el rey español buscaron ayer ser cada uno los padrinos del relanzamiento de las negociaciones para un acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Los encuentros de ayer, entre Macri, Juliana Awada y los reyes Felipe y Letizia, estuvieron plagados de frases de acercamiento entre los dos gobiernos y convocatorias a retomar la asociación que ambos países tuvieron en su historia.
"Desde España se sigue con gran interés el proceso de transformación que vive la Argentina como consecuencia de las medidas tomadas para sentar las bases de un crecimiento económico sostenido y equilibrado para los próximos años. España, señor Presidente, reconoce y aplaude sus esfuerzos y los de su equipo; y le desea el mayor éxito para el bien tanto de los argentinos como de los países hermanos del continente sudamericano", le dijo Felipe VI a Macri durante cena de gala que España le brindó a los argentinos en el Palacio Real.
"Además de reconocer que nos une el pasado, nos une el futuro. Este futuro que nos desafía, de un mundo lleno de incertidumbres, pero también lleno de oportunidades", le dijo Macri y en el brindis sumó: "Y recuperando la confianza, aunque tuvimos algunos cortocircuitos hace algunos años, basados en los afectos y la afinidad tenemos que encontrar campos para encontrar juntos mejores oportunidades de progreso". Se refería a las alternativas de la estatización de los porcentajes de las acciones de YPF que estaban en manos de Repsol.
Macri invitó al rey a la octava edición del Congreso de la Lengua Española que se realizará en la ciudad de Córdoba en 2019.
La agenda de Macri lo llevó ayer por el Parlamento, un encuentro con la alcaldesa de Madrid, almuerzo en el Palacio de la Zarzuela y cena junto a la realeza local. El paso por la Zarzuela fue el momento más íntimo de la agenda junto a los reyes. En ese palacio, su residencia habitual, Macri y Awada se sentaron a almorzar también junto a los reyes eméritos Juan Carlos y Sofía, que no estuvieron presentes por la noche en el agasajo oficial en el Palacio de Oriente.
Allí, Macri y Awada recibieron de los reyes vigentes el "Collar de la Orden de Isabel la Católica" y "la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica", respectivamente. Por su parte, Felipe VI recibió la máxima distinción de la Argentina: el Collar de la Orden del Libertador San Martín, y la reina la Gran Cruz de la Orden del Libertador San Martín.
En la Zarzuela Macri y Felipe VI tuvieron su primera reunión de trabajo. Mientras tanto, Awada y la reina consorte Letizia Ortiz, se encontraban en un aparte. "Haber compartido una conversación con Su Majestad Doña Letizia tiene un valor enorme. Fue una charla relajada entre dos mujeres de una misma generación que comparten intereses", dijo Awada tras esa reunión.
La actividad oficial de Macri arrancó temprano, cuando fue recibido por el Felipe VI en el patio de Armas del Palacio Real, inaugurando así un nuevo protocolo para la recepción de mandatarios extranjeros. El matrimonio presidencial arribó al palacio en un Rolls Royce Real Phantom IV, que forma parte de la colección de coches de la Casa Real y que utilizaron reyes y jefes de Estado.
Después de la fastuosa recepción -con desfile y revista de tropas- Macri se trasladó al Congreso español, donde pidió "ratificar la alianza estratégica entre América del Sur y la península ibérica". En esa línea, dejó en claro que "la Argentina y España tienen un rol protagónico en estas negociaciones que buscan acelerarse entre el Mercosur y la Unión Europea".
Allí, un diputado de la agrupación Podemos, defensora del chavismo y de Milagro Sala, acusó a Macri de haber "aplicado un tarifazo de gas, agua y electricidad". Pura ganancia para el Presidente, que no salió del sendero de "una etapa que comienza y que promete ser de crecimiento", y que arrancó su jornada recibido con honores por los reyes españoles en el Palacio Real.
Después de sortear el Parlamento, el argentino se reunió con alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, quien le entregó la Llave de Oro de la capital española. Como última actividad, la delegación argentina se trasladó al Palacio Real para la cena.
A la cena asistieron casi todos los argentinos que acompañan a Macri, incluidos ministros, el embajador Ramón Puerta y empresarios como Alejandro Bulgheroni, Leandro Sigman, Hugo Sigman y Santiago Soldati. Por España se sentaron Mariano Rajoy y varios de sus ministros; Isidre Fainé, presidente de Gas Natural; el presidente de la central empresaria CEOE, Joan Rosell, y la actriz Nuria Espert, Premio Príncipe de Asturias a las Artes.