Las industrias relacionadas con el agro cuentan con perspectivas positivas para 2017, pero el mapa sectorial continuará siendo heterogéneo a lo largo del año, sostuvo Fundación Capital. La consultora de Martín Redrado destacó que en el sector del agro, en la campaña 2016/2017, "el área cubierta con los principales granos (trigo, maíz y soja) habría presentado un alza en torno al 4%, totalizando casi 29 millones de hectáreas implantadas".
Pese a esta suba, "los rindes de los cultivos de soja y maíz aún permanecen inciertos, dadas las condiciones climáticas adversas verificadas en enero", señaló Fundación Capital. No obstante, destacó que "si bien las perspectivas de cosecha continúan siendo optimistas, habrá que monitorear cómo evoluciona el clima, dado que una intensificación de las precipitaciones podría tener un impacto negativo en los cultivos".
Por otra parte, la consultora recordó que "la construcción exhibió una contracción del 12,7% interanual en 2016", lo que "se explica principalmente por un magro desempeño tanto en la obra pública, como en la privada, además de una alta base de comparación en 2015". Pero destacó que "en el último bimestre de 2016 y el primer mes de 2017 se desaceleró la caída (-9,4% interanual en noviembre, -7,8% en diciembre y -2,4% en enero) gracias a cierta reactivación de la obra pública". La consultora consideró que "las perspectivas para este año son auspiciosas", pese a haberse posicionado como uno de los sectores más rezagados de 2016. Y estimó que la construcción "podría comenzar una paulatina recuperación en línea con la reactivación de la obra pública y la materialización de proyectos de infraestructura que suele caracterizar a los años electorales".
Respecto al sector industrial, la actividad retrocedió un 4,6% interanual en 2016. "Si bien el deterioro fue generalizado, las industrias más rezagadas fueron: metálicas básicas (-14,6%), tabaco (-8,4%), automotriz (-8,3%) y edición e impresión (-6,7%)", estimó Fundación Capital. Por otro lado, "los sectores que menos cayeron fueron el de alimentos y bebidas (-1,2%), papel y cartón (-1,2%) y químicos (-1,4%)", puntualizó. Pero debido al "bajo uso de la capacidad instalada industrial (6 p.p. por debajo del promedio 2012-2015), sumado a una baja base de comparación, podría favorecer al repunte de la industria en 2017", consideró. Además, "la leve mejora esperada para la economía brasileña ( 0,5% en 2017) podría traducirse en un alza en la demanda de productos industriales de origen nacional", agregó.
Por el lado de los servicios, durante 2016 registraron una buena performance, con excepción del turismo. "Los servicios de transporte, telecomunicaciones e informática exhibieron una buena evolución, mientras el turismo receptivo se ubicó en el nivel más bajo de los últimos siete años", consideró. En ese sentido, vaticinó que continuará la senda de crecimiento en el corto y mediano plazo, pero "las perspectivas para el turismo receptivo no son tan alentadoras".