Por Florencia Donovan - ¿Dólar o plazo fijo? Los pequeños ahorristas que se dirimen entre estas dos alternativas de inversión hace ya algún tiempo que no lo dudan: dólar. En los últimos tres meses, de hecho, en el sistema financiero apenas están creciendo los depósitos de inversores minoristas; sólo crecen los depósitos en pesos por el aporte de los grandes inversores institucionales, que suelen ser los que mejores condiciones de tasa reciben. "Los depósitos minoristas no están subiendo. La tasa que están pagando los bancos al público en general es muy baja y poco atractiva. No llega a cubrir el impacto de la inflación y la gente lo sabe", señaló Eric Ritondale, economista jefe de Econviews. En los últimos tres meses, de acuerdo con datos del Banco Central (BCRA), las colocaciones en pesos del público minorista cayeron a un ritmo del 2% anualizado. En febrero pasado, último dato disponible, los depósitos totales -en cuentas a la vista y a plazo fijo- de menos de un millón de pesos bajaron un 1% con respecto al mes anterior. En contrapartida, en los bancos grandes coinciden en que el ritmo de compra de dólares por parte del segmento minorista no para de crecer. Incluso, arriesgan, ya está en los mismos niveles que tenía en enero y febrero del año pasado, apenas se levantó el cepo cambiario. "Acá es una cuestión de precio, no un tema de que la gente prevea una corrida, como sucedía en el pasado", admitió el director de un banco de primera línea, que pidió no ser identificado. "Perciben que el dólar está barato y la tasa en pesos está tan baja que no ayuda", explicó. En el sistema estiman que los pequeños inversores estarían comprando unos US$ 1000 millones al mes. Es que los grandes bancos están pagando por sus colocaciones minoristas a 30 días entre 16 y 17% anual, una tasa que apenas acompaña la meta de inflación del BCRA para este año, y que está muy por debajo de la meta del 20,8% anual que prevén los analistas que participan del relevamiento de expectativas que coordina la autoridad monetaria. Entre los inversores minoristas más sofisticados, la opción ganadora no es tanto el dólar sino las Letras del Banco Central (Lebac) o algún título público, dice Javier Dicristo, gerente de inversiones de Banco Meridian. La tasa que paga el Central por sus Lebac más cortas, a un mes, es del 22,75% anal, casi tres puntos más que la tasa Badlar, que refleja lo que paga el promedio del sistema financiero por sus colocaciones de más de un millón de pesos. "La gente se va a volcar a depositar en plazo fijo -opina Amílcar Collante, economista de Cesur- cuando el diferencial entre la tasa de Lebac y la Badlar sea más pequeño. Por ahora, el incentivo es a quedarse en Lebac. Tal vez la decisión del Central de bajarles el encaje a los bancos -medida que se conoció el jueves y que se traducirá en un menor costo de fondeo para las entidades financieras- termine ayudando a que a la larga se achique la brecha entre esas dos tasas", aclara. "Es un arbitraje, cada quien con los instrumentos que tiene a mano -coincide el economista Federico Muñoz-. Los inversores sofisticados siguen apostando a instrumentos en pesos, sea Lebac o incluso títulos indexados por el CER, y el minorista considera que el dólar está barato, lo que tiene algún sentido. Con lo cual las estadísticas del mercado cambiario muestran que la acumulación de dólares para tenencia ha repuntado fuerte." El Central dijo que espera que los bancos mejoren sus tasas de plazo fijo a partir de la baja de encajes, que es la porción de dinero que deben inmovilizar regulatoriamente cada vez que captan un depósito del público. Sin embargo, en los bancos admiten que será difícil que mejoren los rendimientos mientras no comience a traccionar más fuerte la demanda de crédito. "Las empresas que están bien tienen liquidez y no demandan crédito. Eso hace que la demanda vaya más lenta. Pero si la demanda de créditos de individuos sigue tirando, va a trasladarse a empresas", dijo una fuente. En los últimos tres meses, en el sistema financiero los préstamos prendarios vienen creciendo a una tasa del 80% anual, mientras que los personales avanzan al 55%; las tarjetas, al 53%, y las hipotecas, al 50%. "Todos los préstamos para individuos crecen a más del 50%. Pero no sucede con el segmento empresas: ahí los documentos crecen al 43% y los adelantos, al 11%. Eso hace que los bancos no estén aumentando tasas de plazo fijo", confirmó la fuente de una entidad de primera línea. Para algunos economistas, como Ritondale, una opción para alentar el crecimiento de los depósitos a plazo de los minoristas sería que los bancos ofrezcan más activamente los plazos fijos que indexan por UVA, la unidad que creó el BCRA para acompañar con créditos y depósitos la evolución de la inflación. Claro que, en tal caso, los minoristas deberán tener en consideración algo no menor, y es que los plazos fijos en UVA tienen un plazo mínimo de seis meses, lo que no ocurre con las Lebac ni con el dólar. |