La inflación de febrero, aún sin el veredicto de INDEC, resultó para el Banco Central algo más alta de lo que se esperaba y lo forzó ayer a resolver dejar sin cambios la tasa de interés de referencia de la economía. El organismo advirtió en un comunicado que hubo "un alza" en los precios respecto de enero, más allá de los ajustes esperados en los servicios regulados. "Las estimaciones y los indicadores de alta frecuencia de fuentes estatales y privadas monitoreados por el Central indican que la inflación de febrero mostrará un alza respecto del valor registrado en los últimos meses, tanto para el nivel general como para el componente núcleo, con una incidencia importante, aunque no exclusiva, de los precios regulados", afirmó el Central. La aclaración de una incidencia "no exclusiva" de los ajustes de servicios regulados fue lo más destacado del comunicado, porque sugiere una aceleración de los precios que no estaba prevista por el presidente del organismo, Federico Sturzenegger, ni por su directorio. En el informe los funcionarios consideraron que esta "volatilidad" en la inflación mensual "es esperable en los procesos de desinflación". Pero aclararon que, aún así, este repunte "amerita una actitud de cautela". Y arriesgaron que, para marzo (sólo con 7 días transcurridos) "el proceso de desinflación se encuentra dentro del sendero previsto por el BCRA".
En los últimos meses, y puntualmente a partir de octubre pasado, Sturzenegger decidió flexibilizar parcialmente la política monetaria a pesar de las mayores expectativas de inflación. La emisión de dinero se aceleró del 19,5% al 31,5% anual, considerando el llamado "M2 privado" (la liquidez en poder del público y en cuentas a la vista), y hasta un 47% a juzgar por el crecimiento de la base monetaria (la cantidad de pesos en circulación). El crecimiento se dio, en buena parte, por la compra de dólares que debió hacer el organismo al Tesoro para que pudiera afrontar sus gastos en pesos. Los niveles de tasa de interés resueltos desde entonces por el Banco Central no parecen haber alcanzado para evitar la expansión de la cantidad de dinero. El rendimiento de los "pases pasivos", ahora el principal instrumento de esterilización, se mantuvo inalterado en 24,75% anual, frente a una inflación esperada del 21%; y el de las Lebac, cayó al 22,75% anual.
A esto contribuye, también, los bajos rendimientos que paga el sistema financiero a los ahorristas para captar plazos fijos.
En el informe monetario difundido ayer, el Banco Central atribuyó el crecimiento de la base monetaria a cambios normativos. "Varios factores afectaron esta variable durante los últimos meses: la forma en la que las entidades financieras decidieron integrar los requisitos de encajes en el período de medición conjunta diciembre-febrero; el aumento de los coeficientes de encajes dispuesto a mediados de 2016, y las mayores tenencias de efectivo de las entidades financieras", aclaró. "Al considerar el período incluido en el cómputo trimestral de encajes y ajustando el nivel de la base monetaria por la incidencia que tuvo el incremento de la exigencia de encajes y del efectivo en bancos, el aumento interanual de la base monetaria del trimestre diciembre 2016-febrero 2017 se ubicó en 24%", justificó.