Por Martín Kanenguiser - Era el último cartucho que les quedaba a los escépticos del blanqueo. Pero, al parecer, no tiene pólvora, porque el gobierno de Estados Unidos ratificó que trabaja para intercambiar información tributaria en forma automática con la Argentina. Así lo afirmaron a LA NACION fuentes diplomáticas norteamericanas, que precisaron que el cambio de administración política en Washington no modificó los planes para avanzar en un acuerdo entre los fiscos de ambos países. Esto da por tierra con la duda de algunos analistas financieros que creían que el gobierno de Trump daría marcha atrás con el acuerdo firmado entre la administración Obama y el gobierno de Macri para poner en marcha este mecanismo bilateral. En la AFIP también confirmaron que se está trabajando en esta cuestión en forma acelerada, con intercambio de información con la agencia tributaria de Estados Unidos, el Internal Revenue Service (IRS). Según fuentes oficiales argentinas, el último paso que se dio fue responder a algunas preguntas de ese organismo respecto de la confidencialidad de la información que manejarán ambos fiscos. Ahora, las respuestas están en Washington y la AFIP también ratificó por sus propios medios que el proceso sigue adelante. En septiembre pasado, el acuerdo preliminar se firmó entre el entonces ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, Alfonso Prat-Gay, y el entonces embajador de Estados Unidos en Argentina, Noah Mamet, con la presencia del jefe de la AFIP, Alberto Abad. Allí se determinó que el convenio, cuya letra chica justamente la negocian el IRS y la AFIP, permitirá el intercambio automático de información de bienes y cuentas bancarias. Los plazos todavía no están estipulados, pero podría empezar a regir desde el año próximo. El tributarista César Litvin dijo que "en los últimos meses, Estados Unidos ha dado un giro muy marcado hacia la transparencia fiscal y a la colaboración con el combate a la evasión fiscal en el mundo, con lo cual estimo que en breve la Argentina podrá intercambiar información en forma automática con dicho país, tal cual fue acordado en el convenio suscripto en 2016". "Cabe advertir que más allá de la vigencia o no de un intercambio automático con Estados Unidos, debe resaltarse el cambio de actitud del sistema financiero en el mundo y las normas regulatorias antilavado, que complicarán de manera notable la libre disponibilidad de activos no regularizados ante las administraciones tributarias", concluyó. En tanto, el abogado especialista en temas tributarios Diego Fraga sostuvo que "hay políticas que trascienden los gobiernos; sea Trump o el presidente que lo suceda, el intercambio existirá. El mundo cada vez va a ser más transparente y Estados Unidos necesita también información económica sobre sus nacionales, y no todos los países estarán dispuestos a enviarla sin una contrapartida similar [sin la firma de un acuerdo recíproco]". "Aquellos que consideren que no existirá intercambio automático con Estados Unidos y pretendan ocultar bienes en ese país están asumiendo un riesgo muy grande y jugando una carrera en la que pueden quedar muy mal parados. Sin perjuicio del eventual intercambio de información, existen aspectos -según entiendo- que pueden traer dificultades para quienes deseen mantener ocultos sus capitales. Uno de ellos es el de las exigencias de las instituciones financieras que, en pos de los controles para evitar el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, exigen a sus clientes tener declarados los fondos en sus países de origen", explicó Fraga.
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