Washington - La Fed cumplió con las expectativas al subir ayer las tasas de interés en EE.UU. un 0,25% al rango de 0,75% y 1%, en el segundo ajuste monetario en los últimos tres meses y el primero con Donald Trump en la Casa Blanca, con lo que reafirmó el buen comportamiento de la economía. "El mensaje sencillo es que la economía se está comportando bien", dijo la jefa de la Fed, Janet Yellen, tras la reunión de política monetaria.
La Fed remarcó los sólidos progresos de la economía de EE.UU., con la tasa de desempleo cerca del pleno empleo y la inflación en torno a la meta anual del banco central del 2%. Yellen insistió en que se esperan dos ajustes monetarios adicionales en 2017. Se trata de la tercera suba de tasas desde la crisis de 2008/2009, cuando el banco central de EE.UU. tuvo que bajar la tasa hasta prácticamente el 0% para estimular la economía. El anterior ajuste se produjo en diciembre pasado y el primero un año antes, en diciembre de 2015. "El mercado laboral ha continuado fortaleciéndose y la actividad económica continúa expendiéndose a un ritmo moderado", señaló en un comunicado.
Tras el encuentro la Fed presentó nuevas previsiones macroeconómicas, que apenas muestran cambios respecto de las divulgadas en diciembre. Para este año prevé un crecimiento del 2,1%, igual para 2018; mientras que el desempleo cerrará en 4,5%, apenas dos décimas menos que la cifra actual del 4,7%. La inflación, que en febrero aumentó 0,1% y 2,7% interanual, se espera que se mantenga contenida en 1,9% en 2017 y en 2% en 2018, en sintonía con el objetivo de la Fed del 2% anual.
Yellen enmarcó esta decisión, que se saldó con 9 votos a favor y uno en contra, en el positivo panorama económico del país, y evitó comentar por ahora las propuestas económicas de Trump, que algunos economistas consideran que pueden forzar a acelerar el ritmo de ajuste. De hecho, rechazó que el alza de tasas suponga "una respuesta preventiva ante futuros movimientos en la política fiscal", y agregó que existe aún "una gran incertidumbre sobre la cadencia y volumen de estos cambios". Sí que reconoció un "cambio obvio y notable en la confianza" por parte de los inversores, como reflejan los máximos históricos registrados por Wall Street en las últimas semanas. Sin embargo, matizó que no ha visto "evidencia contundente de una modificación de las decisiones de gasto basadas en las expectativas de futuro" en línea con la agenda económica promovida por Trump.
La próxima reunión de la Fed está prevista para el 2 y 3 de mayo.