El dólar se encaramó a sus máximos de las últimas cinco semanas después de que los datos de IPC en EEUU reflejaran un incremento de las tensiones inflacionistas, lo que podría llevar a la Reserva Federal a incrementar su ritmo de subida de tipos de interés. La moneda única ya perdió terreno ayer después de conocerse el comunicado de la Fed tras la reunión del Comité de Mercado Abierto. El billete verde llegó a situarse por debajo de la cota de 1,30 unidades por euro estimulado por la cifra de inflación en EE UU, que se situó por encima de lo esperado por los analistas. Los precios subieron un 0,4% en febrero, una décima por encima de las estimaciones de los expertos. La inflación subyacente también se situó por encima de lo esperado por los analistas.
Los temores de la Reserva Federal parecen confirmarse. Después de que ayer el Comité de Mercado Abierto decidiera incrementar la subida del precio oficial del dinero, el dólar registró fuertes avances frente al euro, ya que la Fed dejó claro en su comunicado que las tensiones inflacionistas estaban incrementándose. La confirmación de estos temores, con las cifras de inflación antes mencionadas, hizo que las alzas del euro se prolongaran.
El euro también se vio penalizado por la publicación del índice Ifo de confianza empresarial en Alemania. Las cifras mostraron descensos, en contra de lo previsto por los analistas, y se situaron en zona de mínimos de dos años a consecuencia del incremento del precio del petróleo y también por la situación de la economía alemana, con un paro en máximos desde el fin de la II Guerra Mundial y un déficit por encima del 3%.
Los rumores sobre una posible subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) han ido disminuyendo a lo largo del tiempo, a medida que las cifras macroeconómicas en las principales economías de la zona euro hablaran poco de recuperación y mucho de incertidumbre.
No obstante, la presión de los precios podría hacer que el BCE tomara una decisión anticipada. No pasaron desapercibas las declaraciones de varios miembros del organismo emisor en el sentido de que se mantendrían muy vigilantes ante el comportamiento de los precios. El yen también perdió frente al dólar, aunque de forma muy moderada.