Por Juan Pablo Marino - Con un importante volumen operado, el índice Merval trepó ayer un 1,1% y volvió a superar las 20.000 unidades -un nivel que había perdido hace más de un mes- en medio de la recuperación de las Bolsas globales, y de la posibilidad cada vez más cercana de que la plaza local sea considerada un mercado emergente.
De esta forma, el panel líder anotó su cuarto avance consecutivo y cerró en los 20.022,42 puntos, impulsado por las acciones del segmento energético y petrolero.
En ese contexto, sobresalieron los papeles de Central Costanera ( 7,2%); Celulosa ( 5,4%); y Tenaris ( 4,4%). Fuera del Merval, Metrogas saltó un 9,8%; Autopistas del Sol un 8%; y Transportadora de Gas del Norte, un 7% (éstas últimas se preparan para desembarcar en el panel líder la próxima semana).
"Las acciones locales aprovecharon el envión externo, donde Wall Street comenzó a dejar atrás la decepción por el fracaso en el Congreso de Trump", comentó un analista. Pero además en el mercado atribuyeron el buen clima a la expectativa de incorporación de la plaza local al índice MSCI Emergentes, algo que podría ocurrir en junio próximo. "Si dejamos de ser mercado fronterizo estaría abierta la posibilidad para que algunos papeles locales sean incluidos en el índice de mercados emergentes", explicó un operador.
Lo peor del día fue Mirgor, con una baja del 2,7%, seguido por Carboclor (-1%); y Central Puerto (-1%). El volumen negociado en acciones creció un 21,1% hasta los $493,3 millones.
En el segmento de la renta fija, los bonos en dólares operaron estables. El riesgo-país, que mide el JP Morgan, cayó a 457 puntos básicos.
En medio de una fuerte oferta de exportadores y bancos, el dólar retrocedió ayer cinco centavos a $15,84, con lo que acumuló su segunda baja consecutiva. Fue en sintonía con el segmento mayorista, donde la divisa descendió tres centavos a $15,56 y anotó su tercera caída seguida en una rueda en la que el volumen operado aumentó un 33% a u$s406 millones.
Los máximos se registraron con la primera operación pactada, en $15,59 pero la oferta se intensificó a partir del final del primer tramo ejerciendo una presión que se trasladó a los precios con una franca tendencia declinante. Tal es así que la divisa anotó su mínimo a $15,52 en los momentos de mayor afluencia de vendedores, sin que la demanda pudiera generar alguna reacción. Ya sobre el final de la sesión se observó una leve recomposición que, sin embargo, no sirvió para revertir una nueva caída del tipo de cambio.