Por Jorge G. Herrera - El próximo martes el Consejo de Política Monetaria del BCRA enfrentará nuevamente la disyuntiva de qué hacer con la tasa de referencia de la economía, hoy en 24,75% anual. Pero en esta oportunidad se encontrará casi entre la espada y la pared tras conocerse el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que reflejó un aumento en las expectativas inflacionarias. En paralelo, en las últimas semanas emergieron algunos pocos atisbos de los promocionados brotes verdes en la economía que alentaron el ánimo de la Casa Rosada.
El titular del BCRA, Federico Sturzenegger, junto a los otros cincos miembros del Consejo tendrán que decidir si, tras dieciocho semanas sin cambios, ajustarán la tasa de política monetaria definida para el centro del corredor de pases a 7 días a la nueva realidad inflacionaria. Es que el REM arrojó una revisión al alza de los pronósticos de inflación para 2017 pasando del 20,8% al 21,2%. Si bien la inflación esperada para los próximos 12 meses registró una caída del 19,5% (en febrero) a 18,9% (en marzo), lo que refleja cierto convencimiento en el proceso de desaceleración inflacionaria, en el corto plazo debería ajustar los rendimientos de los pases e indirectamente de las Lebac. Esto fue lo que manifestó el consenso de analistas (REM) al BCRA, quienes elevaron sus proyecciones de la tasa de política monetaria (a la vez redujeron sus expectativas de tipo de cambio nominal y de crecimiento económico para 2017). "Las expectativas sobre el valor que adoptará la tasa en pesos de pases a 7 días para todos los períodos mensuales relevados se elevaron respecto del relevamiento anterior. Para abril de 2017 se ubicó en 24,8%, 0,5 de punto porcentual por encima del valor esperado un mes atrás", señala el REM.
En el último Comunicado de Política Monetaria, el BCRA reconoció que la inflación se aceleró en febrero, tanto para el nivel general como para el componente núcleo. Estas variables se incrementaron 2,5% y 1,8%, respectivamente. Ahora con las estimaciones y los indicadores de alta frecuencia de fuentes estatales y privadas que monitorea el BCRA, el Consejo tiene datos de que marzo también se perfila con una inflación alta, por encima del 2%, y ya anticipan que abril (pese a ajustes tarifarios menguados) también superaría el 2%.
A lo largo del mes pasado el BCRA estuvo muy activo en el mercado secundario vendiendo Lebac con el fin de elevar la tasa de interés (¿habrá enviado una señal de anticipación?) y así absorber la liquidez excedente. El próximo martes el Consejo se encuentra en un contexto en el que las expectativas inflacionarias se elevaron, de modo que, si aspira a transmitir su firmeza en el compromiso de las metas de inflación debería subir la tasa de pases para mantenerla en términos reales acorde con la suba de los precios esperados. Claro que esto podría abortar la incipiente recuperación de la economía, en momentos en que el Gobierno intenta cebar el consumo interno para llegar más cómodo a las elecciones. Los ortodoxos y el mercado esperan una señal. También la Casa Rosada. Hay que tener en cuenta que para cumplir la meta del 17% este año, con una inflación de abril y mayo en torno al 2% los últimos 8 meses deberían dar un 1% promedio.
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