Nicolás Dujovne afirmó ayer que la política de reducción de déficit fiscal no es negociable y ratificó un sendero "gradualista" con la mira de alcanzar un resultado de 2,2 puntos del PIB para 2020.
"Se conformó una política fiscal de consolidación fiscal gradualista y esa política de reducción no es negociable", sostuvo el funcionario durante un panel del World Economic Forum (WEF) para América Latina que comenzó ayer en Buenos Aires. Al ser consultado sobre la política concreta del Gobierno de Mauricio Macri de reducción del desequilibrio fiscal, el ministro de Hacienda aseguró que se "va a cumplir" con lo que prometió. "El gradualismo fiscal no es un eslogan sino una estrategia económica", señaló Dujovne.
El ministro remarcó que "la Argentina hizo políticas graduales en lo fiscal, pero fue muy rápida en lo institucional y en lo monetario" y en ese sentido enfatizó la política de metas de inflación que programó el BCRA y el levantamiento de todas las restricciones en el mercado cambiario. Dujovne subrayó ante líderes regionales, empresarios y funcionarios que estas políticas fueron aplicadas pese a la condición en la que Macri tomó el Gobierno. "Macri heredó una economía estancada, con muchísimas regulaciones, muchísimos tipos de cambio, prohibiciones de todo tipo, déficit fiscal muy alto, default y sin estadísticas oficiales. Y en medio de ese desierto recibimos una única ventaja que era tener una deuda pública relativamente baja. Y una ventaja que es una baja relación de deuda", graficó el ministro.
En el marco político, indicó que el Gobierno nacional tiene "minoría parlamentaria, sólo cinco gobernadores de 24 y minoría en Senado".
Dujovne afirmó que este escenario "generó condiciones de política fiscal de consolidación gradual". Sobre el nivel de deuda que el Gobierno está tomando para su política gradualista, Dujovne proyectó que en caso de que la Argentina crezca al 3% en los próximos años al cierre del mandato de Macri, será de 35% del PBI.