LA SUBA DE PRECIOS ANUALIZADA ALCANZA 14%, PERO SE PREVÉ UNA BAJA Las expectativas de mercado que recolecta el BCRA treparon a 8,7% para 2005. Una suba de la tasa de interés impactaría en el costo del crédito empresario y sería inflacionaria. El próximo miércoles 5 de abril será clave para la política económica. Ese día se conocerá la inflación de marzo, que si bien fue estimada en 1% por el Ministerio de Economía, puede dar algunas sorpresas y generar que las luces anaranjadas encendidas en el monitoreo de los precios se transformen en luces rojas de alerta.
Hasta el momento, la inflación minorista acumulada en los últimos tres meses llegó a 3,3%, lo que equivale a un 14% en términos anualizados. Se prevé que haya una desaceleración para que la suba sea de un dígito.
Las principales consultoras y centros de estudios económicos del país elevaron sus pronósticos de inflación de 8,5% a 8,7% para 2005, según el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) difundido ayer por el Banco Central.
La inflación prevista supera el parámetro establecido por el Programa Monetario, entre 5% y 8%, aunque aún no supera el 11% de máxima fijado en el Presupuesto 2005.
Para marzo, la estimación oficial es de 1%, pero consultoras privadas esperan hasta 1,2%. De esta manera, el primer trimestre del año cerraría con una inflación del orden de 3,5%.
En ese sentido, el subsecretario de Programación Económica, Sebastián Katz, admitió que la inflación se ubicará este año un poco por encima del 8% que prevé el BCRA. Aunque "el gobierno nacional tomará todas las medidas para no convalidar una inflación anual de dos dígitos", aseguró el funcionario
El tipo de cambio alto, el aumento de las tarifas de servicios públicos para las industrias (que trasladan el costo a los precios), la mayor demanda, la alta liquidez y los ascensos estacionales, son todos factores que impulsan el nivel general de los precios.
Para Economía & Regiones, la mejor forma de controlar la inflación es permitir la apreciación del tipo de cambio. "Una política monetaria contractiva podría ponerle freno a la inflación, aunque a costa de un enfriamiento de la economía", sostuvo la entidad. En la misma línea, muchos analistas recomiendan subir el superávit fiscal, de modo tal que el ahorro, además de favorecer la capacidad de repago del país, sirva para sacar dinero de circulación.
No obstante, hay quienes sostienen que un aumento de las tasas de interés solo generará mayor inflación. Esto se debe a que se encarecerían los préstamos, y las empresas que requieren de crédito para producir afrontarían mayores costos, al trasladar estos costos a los precios. Es decir, al contrario de lo que puede creerse, la suba de las tasas de interés generaría más (y no menos) inflación. |