Por Jorge E. Herrera En el marco del Diálogo Institucional que pergeñó el Gobierno argentino con la administración Obama, desembarcará en Washington una misión argentina organizada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham). El viaje y la agenda, si bien estaba planeado meses atrás, sufrieron los vaivenes de lo que podía ser una probable visita del presidente Macri a su colega norteamericano Donald Trump, antes de emprender la gira a China y Japón. Es más, aún no está definida la lista final de los legisladores que viajarán. Lo cierto es que funcionarios de AmCham adelantaron su partida para la previa de la reunión Macri-Trump. Cabe recordar que tras haberse comunicado vía telefónica ambos mandatarios en febrero pasado, surgió la invitación, sin fecha, de parte de Trump. Pero el principal escollo para dimensionar la ya confirmada visita de Macri a la Casa Blanca era el tenor del encuentro, porque si se le daban carácter de visita de Estado, obligaba a cambiar todos los esquemas. Lo cual generó cierta división en el seno del Gobierno sobre si era conveniente tener un encuentro de esta naturaleza en medio del conflicto docente y el paro general de la CGT. Finalmente se optó por ir a Washington.
Por lo pronto la US Chamber of Commerce ya cursó una invitación a Macri para compartir un almuerzo con la cúpula de la influyente entidad empresaria comandada por Thomas J. Donohue.
El borrador de la agenda de la misión argentina de AmCham contempla sendas reuniones con las cúpulas del BID y del Banco Mundial, en las cuales la idea es analizar los programas vigentes con Argentina y los proyectos que se están evaluando por nuevo financiamiento.
Hay también programado un encuentro en el Departamento de Estado con las máximas autoridades, lo que refleja la relevancia de la misión. Otra visita de relevancia será al Congreso, donde los invitados argentinos tendrán una jornada completa de trabajo con sus pares norteamericanos. El avance del tema institucional, que precisamente urgió el canal del Diálogo Institucional, está en gran parte bajo la responsabilidad de los representantes de ambas legislaturas.
La misión argentina visitará la universidad de Georgetown y como parte, también de la agenda oficial preliminar, tendrán varios encuentros en los principales think tank norteamericanos como Brookings, International Republican Institute (IRI), la Heritage Fundation, y el Center for Strategic & International Studies (CSIS) entre otros. Para amenizar los contactos con los think tank de sesgo republicano, la misión tendrá sendos encuentros con importantes centros de estudios como PewResearch Center y con varios equipos de research de la banca norteamericana como JP Morgan o el Citigroup.
En relación con el viaje de Macri, en circulos diplomáticos, consideraron un error, primero aprovechar una visita oficial a China para una visita no oficial a Japón, lo cual no les cae muy bien a los chinos. Y en segundo lugar, también para el enojo chino, ir a visitar a Trump, antes de la gira a China, tampoco se lo considera un acierto de la diplomacia y del Gobierno de Cambiemos, considera el analista Rosendo Fraga. Quienes comparten esta visión, recuerdan que, hasta ahora, la nueva administración republicana no ha concedido nada a la Argentina. Demás está recordar el caso de los limones, que más que nada es simbólico. Dentro de la agenda pendiente está la reincorporación de Argentina al Sistema General de Preferencias (que brinda beneficios arancelarios a los países listados), el régimen de Global Entry para el caso de las visas de viaje (al respecto los expertos advierten que esto tardará entre 3 o 4 años)
Pero ha podido más el hecho de ser recibido por el presidente Trump que las consecuencias de temprana visita a Washington. Sobre todo porque el viaje a China no sólo es estratégico para la inserción argentina en el mundo sino clave frente al posible rediseño del esquema mundial que quiere impulsar Trump en el G-20.