Por Argos Rodríguez Machado - Las últimas jornadas las acciones argentinas alcanzaron nuevos récord en materia de capitalización y desde el inicio del 2017 el mercado no deja de sorprender por su fuerza comparadora y el índice Merval marca nuevos máximos nominales históricos, con varios motivos. En primer lugar el resultado del denominado "Blanqueo", que en su tramo final también es positivo para el Gobierno y que fuentes consultadas mencionaron que se estaba superando con creces los objetivos planteados para esta época al inicio del proceso de exteriorización de capitales en junio del año pasado.
Desde el exterior se observa en los inversores cierta cautela por los valores que ha adquirido el índice aunque la opinión generalizada es que se podría estar frente a un cambio estructural de mercado impulsado por las inversiones en materia energética y de distribución, acompañados de un esquema progresivo de aumentos de tarifa que puede redundar en un mejoramiento sostenido de los resultados de las empresas alcanzadas.
Los esfuerzos en reencauzar las inversiones en "Vaca Muerta" traerán beneficios no sólo a las empresas petroleras sino también a las vinculadas. Los precios reflejan que toda novedad que sea inversión en infraestructura y orientando a todo el sector energético, traerá beneficios al resto del mercado.
El problema ahora es la construcción de portafolios. El gran dilema: sabemos que un portafolio o cartera es un conjunto de activos cuyo objetivo principal es diversificar riesgos, y diversificar es promediar el riesgo en la búsqueda de su disminución. Pero para lograr esto hay que conocer lo que se denomina el perfil de los Inversores. En general se los clasifica así: Conservador: prioriza la liquidez y la conservación del dinero. Moderado: el ahorrista está dispuesto a asumir alguna variabilidad en los fondos para concretar su crecimiento. Crecimiento: un portafolio de crecimiento diseñado para quienes buscan crecimiento de capital y aceptar fluctuaciones severas de mediano plazo y Agresivo: el portafolio para inversores que buscan maximizar el crecimiento del capital aceptando una mayor volatilidad en el precio de los activos y dispuestos a asumir algún apalancamiento inclusive.
Para esto, la primera pregunta es renta variable, renta fija o renta mixta: la variable, un portafolio que replique el Merval no será quizás el más rentable, se deberá incorporar activos del panel general, a pesar de la suba que muchos han tenido. El impulso del sector bancario estaría llegando a su fin temporario y el sector petrolero energético parecería ser sostén de los valores actuales del índice. Es difícil decidir dónde quedarse y qué perfil adquirir.
En tal sentido estamos buscando alcanzar los 21.000 puntos de objetivo que están muy cercanos y se observa una formación que no llega a ser una cuña, y los osciladores están casi en situación de comprado, pero hasta dónde. A pesar de ser un inversor de perfil moderado, agresivo hasta donde llegamos, quizás nos vamos a la renta fija, verdad.
En relación con el mercado de renta fija se observaba que las Lebac se llevan todo y hay expectativas que las tasas se mantengan o aumenten. Los bonos en pesos indexados tienen una demanda adicional, para los inversores que buscan cierta cobertura contra la inflación, y si bien no queda todo el impacto de la devaluación cubierta sus valores son aceptables, y de allí su incremento en la demanda. Los inversores siguen tomando posiciones en el Discount (DICP) que ajusta por el CER. Hay títulos en dólares con legislación local cuentan con ganancias a pesar de un dólar quieto, ante esta realidad el Gobierno toma deuda con un escenario favorable, a pesar de que se espera que la Reserva Federal de EE.UU. continúe su ciclo de suba de la tasa de interés -actualmente en un rango de 0,75% y 1%-, en un contexto económico donde se busca impulsar crecimiento y la inflación se acelera en el mundo desarrollado.
En las próximas semanas se paga el Bonar X por lo que se generará otro mercado de renta interesante para ver qué se hace con los dólares, así está el mercado esperando ver qué sucede ante un peso muy fuerte y tasas altas, a la espera de superar los valores del índice de 21.000. El mercado dirá cómo nos definimos.