Para que la Argentina pueda crecer sostenidamente necesita embarcarse en un proceso de estabilización. Así lo afirmó Sebastián Galiani, secretario de Política Económica, quien consideró fundamentales reducir la inflación y el déficit fiscal. Para esto, el exprofesor de Economía de la Universidad de Maryland consideró que la política fiscal debe ir en el mismo sendero que el proceso de desinflación en el cual se embarcó el Banco Central,
Periodista: Salió el dato de inflación. Parece imposible alcanzar la meta del 17%.
Sebastián Galiani: No me gusta hacer pronósticos de cuánto va a dar la inflación, pero imposible no es. Yo también escuché a muchos economistas fuera del Gobierno que estiman que a partir de junio la inflación se va a ubicar en un 1% o menos. Por ejemplo, Miguel Bein manifestó que en junio va a ser del 1%. A mí me parece que la Argentina necesita crecer sostenidamente y no es posible lograrlo si uno no se embarca en un proceso de estabilización. Creo que el Gobierno tiene una meta y hace todo lo posible por cumplirla manejando sus instrumentos de política monetaria. Después, si se pasa el 17% o no, me parece que es algo de segundo orden, en comparación con la baja de inflación que vamos a tener respecto del año pasado.
P: Pero la suba de la tasa de interés no influye tanto, teniendo en cuenta el bajo stock de créditos que hay en la Argentina.
S. G.: Por supuesto, el Gobierno está a la vez embarcado en un proceso de ir reduciendo el déficit fiscal, lo cual va a contribuir no sólo al proceso de estabilización de precios, sino al de crecimiento. Me parece a mí que el problema fiscal es central a todo lo que viene después. El nivel de gasto público que heredamos, que está por encima del 43% del producto en todos los niveles de Gobierno, había sido generado por el cepo y por el nivel del tipo de cambio bajo. Esto es un obstáculo para el crecimiento: cuando se tiene un nivel de gasto público de esa envergadura, el sector privado tiene que crecer el doble. Creo que el Banco Central está haciendo una política monetaria para poner a la economía en un proceso de desinflación. La política fiscal tiene que ir en esa misma dirección; reducir el gasto en función del PBI.
P: ¿Lo podrán hacer?
S. G.: Lo que nosotros estamos haciendo para este año es generar un Presupuesto para el año próximo más eficiente y, a la vez, tenemos la Ley de Responsabilidad Fiscal para las provincias, que es una condición necesaria para alcanzar el objetivo. Se dice que el gasto no puede crecer en términos reales, ya que mientras se está creciendo, este va a poder ir reduciéndose para alcanzar el equilibrio fiscal. Y cuando haya un menor nivel de gasto del Gobierno en todos sus niveles sobre el tamaño de la economía va a haber una menor absorción doméstica y se va a tener un tipo de cambio de equilibrio más alto. En economía las cosas están interrelacionadas. Y además se va a poder aumentar el ahorro del Gobierno, que hoy en día es negativo, y a partir de ahí reacomodar más y mejor los niveles de inversión en infraestructura que son muy necesarios para el proceso de crecimiento. Hay que poner todas las piezas en equilibrio que lleven al proceso de crecimiento.
P: En el ínterin, hay muchas empresas y economías regionales que sufriendo por el nivel del tipo de cambio. ¿Cómo se soluciona el problema cuando se tuvo una inflación de en torno del 40% con dólar quieto?
S. G.: A mí me parece que esa cuenta no es correcta en cierto sentido. Si se pone un día antes de que se salió del cepo, el tipo de cambio subió mucho más que la inflación. Hoy se tiene un tipo de cambio más alto, lo cual no quita que nosotros miramos el tipo de cambio multilateral de la economía y nos parece una variable importante. Me parece que hay que mejorar el tipo de cambio aumentando la productividad. Además, con respecto a ese tipo de cambio se sacaron retenciones a la exportación, con lo cual mejoró el tipo de cambio de los exportadores. Lo que decía antes: nosotros heredamos un gasto público elevadísimo que no se puede bajar de un día para el otro, se tiene que hacerlo en relación al producto y eso afecta al tipo de cambio; genera un sendero hacia un tipo de cambio de equilibrio.
P: ¿Están viendo algunas señales de que revive el consumo privado?
S. G.: Estamos viendo señales vía la recaudación. Leemos señales y estamos viendo un marzo bueno, después de un febrero negativo, de modo que seguimos viendo que la economía de a poco empieza a crecer. Creemos que la economía va a estar cada trimestre más arriba.
P: En esto lo van a ayudar las paritarias con los nuevos salarios...
S. G.: Por supuesto. Nosotros creemos que en el crecimiento de corto plazo la recuperación del salario real es importante. Todos los economistas creemos esto. También decimos que es importante que el crecimiento de este año no es el que tuvimos en los años impares de elecciones, donde un año crecés y otro no. Mejoraba el consumo de una forma que deterioraban las cuentas fiscales y después se tenía que hacer un ajuste y se retraía. Nos parece que va a haber un incremento del consumo: hay mejores niveles de importaciones y exportaciones, lo que nos permitirá seguir creciendo el año que viene.
P: ¿Hasta cuándo el país puede seguir aumentando el nivel de deuda?
S. G.: Lo importante es seguir bajando el rojo fiscal. Una vez que lleguemos a un déficit primario de en torno de un punto del producto, la deuda a partir de ahí se estabiliza. Si se lo sigue bajando, el nivel de deuda seguirá bajando. Pero no será un déficit alto porque en comparación con los niveles internacionales estamos abajo.
P: Emparentado en cómo se reduce el déficit fiscal...
S. G.: Si se va fijando en la meta que nosotros pusimos, una vez que se llega a un déficit de entre un punto del producto la deuda se comienza a estabilizar. Pero si se sigue avanzando, la deuda vuelve a empezar a caer. Por ejemplo, en Estados Unidos tuvieron la crisis de 2008/9 y aumentaron el nivel de deuda. En la Segunda Guerra Mundial ocurrió lo mismo y después la volvieron a bajar. Es una forma de suavizar el ajuste que se tiene que hacer y es lo que estamos llevando a cabo. Por supuesto, hay que hacerlo de manera responsable, es decir, bajando el déficit. Eso es clave, pero en la medida que avancemos con el programa macroeconómico y de crecimiento de este Gobierno, todavía no hay problemas.