El Gobierno viaja a Washington para asegurarse créditos amigables por u$s4.000 millones de los organismos multilaterales. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne ya está en Washington para participar de la Reunión Anual de Primavera que realizan de manera conjunta el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), en una comitiva que representará al país junto a su par de Finanzas, Luis Caputo, y al titular del Banco Central (BCRA), Federico Sturzenegger.
Además de asumir una política de asistencia perfecta a las reuniones del Fondo, la misión del Gobierno aparece condicionada: en encuentros con autoridades de organismos internacionales, Dujovne deberá aprovechar para asegurarse unos u$s4.000 millones en créditos por parte del Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF).
El dato no es menor: según el programa financiero que maneja el ministro Caputo, para este año las necesidades de financiamiento ascienden a u$s40.350 millones, de los cuales más u$s13.000 millones ya se aseguraron en las primeras semanas del año, a partir de las previsiones de un alza en la tasa por la asunción de Donald Trump en Estados Unidos.
Por un lado, se necesitan u$s23.000 para cubrir el déficit primario previsto para 2017. En esta línea hay que contar unos u$s29.000 millones entre vencimientos de deuda (capital e intereses), al tiempo que los aportes del Banco Central resultan en unos u$s 8400 millones (transferencias autorizadas en pesos al Tesoro).
Para cubrir una parte de estas necesidades, buscarán fondeo en el Banco Mundial, el BID y la CAF por u$s3.850 millones, que se sumarán a los u$s6.000 millones obtenidos por el REPO y otros u$s4.500 millones por la colocación de Letes al margen de las emisiones que se realizarán para el mercado local y el exterior.
A endeudarse
En octubre de 2015, el entonces candidato a la presidencia Mauricio Macri, sostuvo algo con lo que cumplió: "Hay que endeudarse todo lo que podamos porque el kirchnerismo va a dejar el Banco Central pelado". En el primer año de Cambiemos, la deuda externa aumentó en u$s22.000 millones, donde los compromisos con el resto del mundo del sector público se elevaron en u$s26.500 millones. El elevado déficit fiscal (difícil de roer), junto a la normalización de los pagos a los bonistas que tenían títulos en default y el escenario de reapertura de los mercados internacionales de capitales, le posibilitaron al sector público en su conjunto, principalmente, obtener un financiamiento neto de casi u$s29.000 millones, de los cuales el 50% fueron destinados a reforzar la posición en divisas de la autoridad monetaria.
Si bien los créditos con organismos multilaterales para el 2017 serán acordados a nivel nacional principalmente vinculados a los programas de financiamiento, fuentes del Gobierno señalan que se trabaja en estas horas para negociar más fondos que permitan fondear planes como el de transformación productiva y financiar líneas a tasa subsidiada para el sector privado.
Según trascendió, el BID se comprometió a financiar u$s 6.000 millones en tres años, mientras que el BM proveerá otro tanto. La CAF había aprobado una cifra superior a los u$s1.000 millones para 2016.
Con las últimas operaciones de deuda, el Gobierno logró cancelar obligaciones por u$s5.178 millones con el pago del Bonar X por u$s7.190 millones, el mayor vencimiento de 2017. Esa cancelación se neteó con las emisiones de los dos nuevos títulos, a 2025 y 2037, concretadas la semana pasada por u$s1.760 millones.
En mayo vencen u$s2.100 millones que habrá que pagar al Club de París, en junio u$s1.000 millones del Global 17, a los que se suman u$s 1.030 millones en el tercer trimestre y u$s2.350 millones, en el último.