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Después
del giro de 180
grados que aplicó
el Banco Central con respecto a su política
de reservas y
dólar, el mundo económico empezó a estimar cómo continuará la película.
El
Central avisó que tratará de subir su relación reservas/PBI de
menos del 10% actual a 15%. Si bien no señaló
en qué plazo logrará ese objetivo, se cree que podrían demorarse alrededor de
doce meses.
Las
razones que esgrimieron para ese cambio de política fue la necesidad de acomodar el
nivel de reservas a estándares más internacionales.
Las
autoridades afirmaron, además, que tenía que ver la idea de que la Argentina
tenga un caudal de reservas que lo hagan elegible para el investment
grade.
Si
bien la compra de dólares sería gradual, no todos están convencidos de eso.
Incluso,
algunos creen que la política de Federico Sturzenegger vaya
a ser tan pasiva. Un informe de JP Morgan levantó polémica en el mercado financiero.
El paper escrito por los economistas Diego
Pereira y Lucila
Barbeito, dice que el Banco Central "será más
activo en la compra de dólares en el mercado".
Y
calculan que la entidad comprará de acá a fin de año alrededor de u$s40.000
millones para
llevar el nivel de reservas internacionales a u$s88.000 millones.
Sorprendió
el número que estimó el JP Morgan dado que el Central había advertido que para
subir el ratio reservas/PBI tenían que adquirir alrededor de u$s25.000
millones.
Claro
que el cálculo se va "actualizando" ya que el PBI actual no va a ser
el mismo que el de fin de año, precisamente porque crecerá. Debido a eso, y
para llegar a ese 15%, puede ser que las reservas tengan que estar a ese
nivel.
De
hecho, basados en los datos del Presupuesto Nacional 2017,
el 15% del PBI en dólares representan u$s81.600 millones.
Por ende, las reservas deberían llegar a ese número cuando actualmente están en u$s48.300 millones.
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