Por Jorge G. Herrera - Rick Scott administra el estado de Florida, cuyo PBI es de 1 billón de dólares (casi el doble del de la Argentina) siendo la 16° economía del mundo, donde viven solo 21 millones de habitantes. "No veo por qué la Argentina no puede llegar a tener una economía similar, hay mucho potencial, son un atractivo mercado de 44 millones, y los empresarios e inversores están muy interesados con el nuevo clima de negocios y oportunidades", señaló ayer durante un encuentro con la prensa. Hay tanta avidez por la Argentina que el gobernador republicano reconoció que ya varios interesados se acercaron para pedirle ayuda para ocupar la embajada en Buenos Aires. "Es el momento para estar aquí, la gente lo sabe y por eso quieren ser el embajador en la Argentina", afirmó.
Vale señalar que Scott es un reconocido exCEO de la industria del cuidado de la salud a nivel mundial, que destacó su sorpresa sobre el nivel y perfil (empresario) del equipo de Gobierno de Macri, lo que le permitió moverse como pez en el agua con varios ministros.
Con el objetivo de revitalizar la relación bilateral entre Florida y la Argentina, Scott desembarcó con 60 empresas líderes del estado de varios sectores (se quedaron 44 al pie del avión porque la logística no permitía una misión mayor) y como buen hombre de negocios "vino hasta acá para ser el puente con los empresarios de Florida y el Gobierno argentino, para ayudar".
"El 20% de las exportaciones argentinas pasan por los puertos de Florida, es muy importante la Argentina para nosotros", señaló.
Sobre Macri dijo que lo admiraba profundamente por su visión de la economía, la política y su mirada del mundo, y que estaba muy bien rodeado. "Mi objetivo es trabajar en la relación bilateral (por eso le envió una carta a su amigo Trump contándole del viaje a Buenos Aires, a sabiendas de que se reuniría con Macri en Washington). "Me impresionó que Macri quiera tener una buena economía para la gente, para mejorarle la vida, veo al Gobierno muy decidido con el rumbo y quiere tener éxito", agregó. Recalcó que ningún empresario contempla como obstáculo el resultado de las próximas elecciones de octubre: "Las inversiones dependen del apoyo del Gobierno, de tener un ambiente de negocios competitivo y las posibilidades de tener un retorno atractivo". "La Argentina es un gran país, maravilloso, tienen una gran oportunidad. Hay mucho interés en ustedes. Existe un sentimiento muy positivo con la Argentina. Claro que ningún inversor quiere pagar costos de más porque el Gobierno tenga gastos de más. Hay que reducir el gasto público porque si no, lo hace otro país y es más competitivo", advirtió.