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Por Matías Barbería - El
Banco Central (BCRA) hizo otro movimiento en dirección a apuntalar el precio
del dólar. La semana pasada, el directorio de la entidad elevó el tope a la
tenencia de activos en moneda extranjera que impone a los bancos, en un intento
por sumar demanda al mercado cambiario y alejar así al dólar de los mínimos del
año alcanzados el mes pasado. La medida se suma al anuncio de que la entidad
conducida por Federico Sturzenegger se propone sumar reservas y busca
contrarrestar la apreciación cambiaria que genera con las constantes subas de
tasas en el mercado secundario de Lebac.
La Comunicación
"A" 6233, con fecha del viernes pasado, modifica las normas sobre
"posición global neta de moneda extranjera" que el BCRA impone a los
bancos. En sí, el texto no cambia las reglas sino los números: mientras que la
nueva comunicación permite a las entidades financieras tener una posición negativa
o positiva no mayor al 30% de su "responsabilidad patrimonial
computable" (en español, no mayor al 30% de su patrimonio), el texto que
modifica establecía ese tope en 25%.
Es decir que ahora los
bancos podrán tener activos propios en dólares divisas, bonos nominados en
dólares, futuros, etc. por hasta el 30% de su patrimonio. Eso los transforma en
potenciales demandantes de divisas, en caso de que Sturzenegger logre convencer
respecto a que el dólar dejó de caer.
La
semana pasada la divisa perdió 9 centavos en el mercado mayorista, mientras que
a lo largo de abril avanzó en total apenas 1 centavo, aunque recuperó 21
centavos respecto al mínimo del mes. Cerró en $ 15,40.
La moneda estadounidense
pareció tocar fondo luego de que Sturzenegger anunciara que el BCRA adoptaba
una "meta" de acumulación de reservas, sin plazo definido, que lo
llevaría a acelerar las compras de divisas, en principio los dólares que
obtienen la Nación y las Provincias por sus emisiones de deuda.
Pero los avances obtenidos
por el dólar en los días posteriores al anuncio se vieron contrarrestados por
agresivas ventas de Lebac en el mercado secundario hechas por la mesa de
operaciones del propio BCRA. La suba de tasa de referencia, Sturzenegger la
subió de 24,75% a 26,35% el 11 de abril, no pareció ser suficiente para que la
política monetaria adquiriera el sesgo contractivo que el BCRA considera
necesario para hacer converger las expectativas de inflación al rango de entre
12% y 17% establecido como meta para este año.
En marzo la mesa del BCRA
contrajo la base monetaria en $ 75.981 millones a través de ventas de Lebac en
el mercado secundario, mientras que en abril sacó otros $ 16.143 millones por
esa vía (con datos hasta el 26 del mes). La semana pasada, la entidad se
mantuvo muy activa en el mercado secundario, con ventas que llevaron la tasa
que pagan las letras más cortas al 24,75% en el mercado secundario (la última
licitación se cerró al 24,25% para ese plazo).
La absorción de pesos
respondió en parte a la necesidad de esterilizar los $ 30.697 millones que el
BCRA emitió en abril para comprar alrededor de u$s 2000 millones que el Tesoro
obtuvo por sus colocaciones de deuda en el exterior y que necesitaba pasar a
pesos. Sturzenegger trata de mantener a raya así la oferta de dinero que, dado
un nivel de actividad todavía tímido, no es demandado por el mercado y genera
el riesgo de un rebrote inflacionario tras el "trimestre delicado" en
materia de inflación que terminó el domingo.
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